Concepto de producción

La palabra producción tiene diversas acepciones, circulando a través de muchísimos ámbitos entre los que siempre predomina una característica: realizaciones materiales a partir de procesos de obtención, de fabricación o de transformación.

El origen del término seguramente haya sido aportado desde una visión industrial, que la entiende como el proceso que deriva en la obtención de algún bien o servicio nuevo. Precisa entonces de una materia prima, de una cantidad de mano de obra más o menos calificada y, eventualmente, de una tecnología preparada para cumplir con la función: producir los bienes o servicios de capital o de consumo. La ganadería y la agricultura, aunque no se traten de industrias cuentan también con cadenas de producción. En todos los países la producción es algo sustancial en el producto bruto, al ser la principal generadora de trabajo y de consumo, respondiendo a las necesidades de la gente y aportándole el salario necesario para vivir. Las formas de organizar la producción y el trabajo han sido motivo de discusión en la historia: el fordismo, el toyotismo o el taylorismo son las doctrinas principales, que buscaban lograr una mayor eficiencia y calidad en los productos. El primero se caracteriza por la producción en masa y la línea de montaje, el segundo con el trabajo en equipo y la flexibilización laboral, y el tercero con la especificación de las tareas, que evitan los ‘tiempos perdidos’ del trabajador.

La economía tomó este concepto de producción, pero lo interpretó de otro modo: es la actividad que, al crear bienes o servicios, incorpora valor procesando esos nuevos productos. Los sistemas económicos están diseñados fundamentalmente para organizar la producción, junto a la distribución y el consumo de los bienes y servicios producidos. Es el proceso a partir del cual los diversos factores de producción (trabajo humano, capital, tierra) generan las riquezas. Estos factores se organizan en torno a relaciones, a partir de las cuales a lo largo de la historia se han desarrollado o ideado distintos modos de producción, entre los que se encuentran el capitalismo (en el que los medios de producción son privados, y las riquezas y los factores de trabajo son negociados dentro de un mercado libre), el esclavismo (en el que la fuerza de trabajo del esclavo no es propiedad suya sino que es entregada a una persona libre, que la utiliza discrecionalmente o negocia con ella), el feudalismo (la tierra y su producto le poseía a los nobles, pero era cultivado por vasallos que a cambio se llevaban lo necesario para subsistir) o el comunismo (abolición de la propiedad privada que permita el reparto equitativo del trabajo en función de la habilidad, y del producto en función de la necesidad).

Siendo esas dos las acepciones más importantes del término, existen también otros usos que se hacen cotidianamente. Sobre la misma base, la biología usa el término para hablar de lo que fabrica naturalmente el cuerpo: células, hormonas u orina, por ejemplo. La física también lo hace cuando las respuestas naturales de un cuerpo pueden ser generar una fuerza, o la química con la producción de electrones o neutrones, de energía, etc. Cada rama del mercado de los productos o servicios (desde heladeras hasta literatura, desde trigo hasta moda) tiene su organización en particular, por lo que no vale la pena detenerse a describirlas todas, sin embargo hay una que se destaca y puede hacerse una salvedad. Cuando se trata de productos del medio audiovisual, la palabra producción viene a tener un sentido nuevo: además de referirse a todo lo que se encuentra alrededor de la realización material del producto (director, maquilladores, sonidistas, iluminadores), pasa a ser un sinónimo del producto terminado, por lo que a veces se habla directamente de ‘una producción’.


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