Concepto de
Dióxido de carbono (CO2)

Te explicamos qué es el dióxido de carbono y por qué es tan importante. Ciclo del carbono. El CO2 y el cambio climático. Usos del CO2.

co2 - dioxido de carbono
Los niveles normales de CO2 en la atmósfera aumentan por la actividad industrial.

¿Qué es dióxido de carbono?

Cuando se habla de dióxido de carbono, anhídrido carbónico o CO2 (a partir de su fórmula química: CO2), se hace referencia a un gas incoloro y soluble en agua, cuyas moléculas se componen por un átomo de carbono y dos de oxígeno, unidos por enlaces dobles covalentes.

El CO2 un gas sumamente abundante en la Tierra, indispensable para la vida tal y como la conocemos y presente en numerosos compuestos orgánicos, entre ellos los hidrocarburos (gas natural, petróleo, etc.) o el aire que exhalamos los seres vivos aerobios (o sea, que respiramos). La importancia biológica del CO2 radica en que las plantas lo necesitan para llevar a cabo la fotosíntesis, así como cierto tipo de cyanobacterias para sus procesos de obtención de energía.

En presencia de una presión constante el dióxido de carbono es un gas, pero también se le puede forzar a convertirse en líquido al incrementar la presión (mediante el proceso de licuefacción) o incluso en sólido, formando el llamado “hielo seco” o nieve carbónica.

La mayor concentración de este gas en el planeta está, sin embargo, en la atmósfera, disuelto entre muchos otros gases que componen el aire. Se le produce cotidianamente como subproducto de procesos naturales, como la respiración, la descomposición de la materia orgánica o la combustión de la misma (por ejemplo, en incendios forestales) y en la fermentación de los azúcares. También se lo genera artificialmente, a través de la quema de combustibles fósiles.

El CO2 también puede hallarse fuera de nuestro planeta: las atmósferas de Venus y de Marte han demostrado presencia abundante de este gas, que compone el 95% de las mismas.

Usos del CO2

En principio, el dióxido de carbono es una sustancia sumamente útil para el hombre, quien le ha sabido dar los siguientes usos:

  • En la industria alimenticia, se inyecta a las bebidas (gaseosas) para otorgar efervescencia.
  • Forma parte de los compuestos presentes en los extintores, pues el CO2 no es combustible.
  • Se emplea frecuentemente como refrigerante (en gas o como hielo) y en la creación de efectos especiales, como la niebla artificial.
  • Forma parte de los gases empleados para formar rayos láser.
  • En medicina, se emplea como agente de contraste o como gas para insuflar en laparoscopias, así como en tratamientos estéticos.

Ciclo del carbono

ciclo del carbono

El CO2 en nuestro planeta forma parte de un ciclo biogeoquímico que intercambia el carbono entre las capas de la atmósfera, el agua de los mares y los depósitos en tierra firme. Esto permite que los átomos de carbono puedan ser reusados y la vida sea sostenible en el planeta.

Así, el carbono presente en el metano (CH4) y CO2 atmosférico pasa a través de la fotosíntesis a las plantas, y también al agua al diluirse en las gotas de lluvia e ir a dar al océano, en donde forma cantidades pequeñas de ácido carbónico. Allí intervienen los ciclos de respiración y descomposición microbiana, que liberan nuevo CO2 en forma gaseosa a la atmósfera.

CO2 y el cambio climático

A pesar de estar naturalmente presente en la atmósfera, el dióxido de carbono es, junto con otros compuestos, un gas de invernadero. Esto significa que contribuye a formar una capa gaseosa en la atmósfera que impide la radiación del calor y aumenta la temperatura de la superficie planetaria, lo cual conduce a cambios climáticos paulatinos cuyos efectos sufrimos los seres vivos.

Todo apunta a que el incremento de los niveles de CO2 en la atmósfera, producto de la actividad industrial humana sostenida desde el siglo XVII (quema de hidrocarburos, metalurgia, fermentación masiva, fabricación de hormigón, etc.), habría desbalanceado notoriamente el ciclo del carbono, acumulando mucho más de este gas en la atmósfera del que es posible deshacerse naturalmente. Para hacerse una idea, el CO2 atmosférico en 1750 era de un 0,028%, y a principios del siglo XXI se encuentra en 0,037%.

Este incremento del gas también aumenta lentamente la temperatura del planeta en unos pocos grados, y eso, aunque no lo parezca, tiene efectos catastróficos sobre el clima al alterar el delicado balance del ciclo hídrico, las corrientes marinas y la distribución del calor. Esto tiene consecuencias tan graves como la creación de nuevos desiertos; el derretimiento de los polos y las nieves perennes, aumentando así el nivel de los océanos; inundaciones y lluvias torrenciales que arruinan ciudades y cultivos, y causan desplazamientos de tierra; e incluso estaciones climáticas más extremas: inviernos más gélidos y veranos más intensos.

Por si fuera poco, el aumento del CO2 atmosférico repercute en el presente en los océanos, produciendo más ácido carbónico y modificando el pH de los mares, que se hacen paulatinamente más ácidos y menos aptos para la vida.

Al conjunto de estos procesos y consecuencias se los conoce como cambio climático y actualmente existe todo un debate respecto a qué medidas tomar para atajarlo, impedirlo e incluso revertirlo, lo cual exige un esfuerzo mancomunado de toda la comunidad internacional.

cambio climatico - polos
El cambio climático está produciendo derretimientos en los polos.

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Enciclopedia de Conceptos (2018). "Dióxido de carbono (CO2)". Recuperado de: https://concepto.de/dioxido-de-carbono-co2/


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Citado APA: (A. 2018,04. Concepto de Dióxido de carbono (CO2). Equipo de Redacción de Concepto.de. Obtenido 2018,08, de https://concepto.de/dioxido-de-carbono-co2/)

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Citado Enciclopédico: Equipo de Redacción de Concepto.de, 2018,04. Concepto de Dióxido de carbono (CO2). Editorial Concepto.de (Enciclopedia online). Argentina.