Actividad

Te explicamos qué es una actividad y específicamente qué son las actividades económicas, recreativas, culturales, aeróbicas y anaeróbicas.

actividad
Mediante la actividad, el individuo se relaciona de manera directa con la realidad.

¿Qué es una actividad?

En principio, la actividad es la condición en la que se encuentran las cosas y las personas activas. Es decir, aquello que se encuentra facultado para obrar, o que se encuentra en pleno proceso de hacer algo está llevando a cabo una actividad, o sea, que está activo. Se encuentra en directa oposición con aquello que se encuentra ocioso, en estado de pasividad.

Etimológicamente, la palabra actividad proviene del latín activitas, derivado de activus (“activo”), término que está compuesto por las voces actum (“acto”), del verbo agere (“llevar a cabo”) y el sufijo -ivus, que transmite una condición. Así, la actividad supone desde sus orígenes la capacidad de llevar cosas a cabo, de hacer u obrar, mientras que la pasividad supone todo lo contrario.

Así, cuando usamos el término actividad, podemos estarnos refiriendo esencialmente a dos cosas:

  • El estado en el que una entidad se encuentra, cuando está obrando o haciendo algo. Por ejemplo: “la impresora está en plena actividad, no puedes usarla todavía”.
  • Por extensión, la obra misma que dicha entidad realiza. Por ejemplo: “Imprimir tantas páginas es una actividad muy costosa para la empresa”.

Esta palabra es empleada en un sinfín de contextos diferentes, que van desde el lenguaje cotidiano hasta las ciencias naturales o la psicología. En esta última, por ejemplo, la actividad se refiere específicamente al conjunto de los fenómenos de la vida activa, esto es, mediante los cuales un individuo se relaciona de manera directa con la realidad: los instintos, la voluntad o los hábitos son ejemplos de actividades de los seres vivos.

De ese modo, existen actividades de muchos tipos diferentes y en muchos campos diferentes, algunas de las cuales abordaremos por separado a continuación.

Ver además: Habilidad

Actividades económicas

En el ámbito de la economía, una actividad es cualquier acción o proceso productivo que tiene como cometido generar valor. Esto significa que siempre que producimos un bien o un servicio destinados a satisfacer alguna necesidad particular a cambio de una remuneración monetaria, estamos llevando a cabo una actividad económica.

Así, mientras más actividades económicas se llevan a cabo en un lapso de tiempo en un territorio determinado, más robusta será la economía local, esto es, más riqueza generará y más compleja será su red de relaciones de intercambio económico. En general, estas actividades económicas se clasifican en tres grandes sectores económicos, conforme a su naturaleza misma:

  • Sector primario o extractivo, encargado de obtener de la naturaleza misma la materia prima para iniciar el proceso productivo, a menudo refinando esa materia o aplicándole ciertas dinámicas de transformación básica para hacerlo consumible luego por otras industrias. Un claro ejemplo del sector es la industria metalúrgica, que toma los minerales terrestres y extrae de ellos el metal.
  • Sector secundario o manufacturero, encargado de transformar radicalmente la materia prima obtenida por el sector primario en artículos elaborados para su consumo final (o semielaborados para un consumo intermedio). Un ejemplo de ello sería una fábrica de clavos, que toma las planchas de metal de la siderúrgica y los convierte en estos pequeños utensilios para la carpintería.
  • Sector terciario o de servicios, encargado de una inmensa variedad de servicios no productivos (o sea, que no producen bienes) pero indispensables para la perpetuidad del circuito de producción, o para el transporte de los bienes, o la formación de la mano de obra, etc. Un ejemplo de ello serían tanto los servicios de transporte que llevan los clavos de la fábrica a las tiendas, como las tiendas mismas que se los venden a los consumidores.

Más en: Actividades económicas

Actividades recreativas

actividad recreativa
Las actividades recreativas están vinculadas al ocio y la diversión.

Las actividades recreativas son aquellas que tienen como único propósito el entretenimiento o la recreación. Este tipo de actividades se hallan íntimamente vinculadas al ocio y la diversión, pero también al aprendizaje durante las etapas infantiles de la vida: el juego.

Las actividades recreativas no pueden ser de tipo obligatorio, sino que se adaptan al gusto de cada quien, y pueden consistir en un sinfín de propuestas diferentes, tales como:

  • El juego, ya sea físico, deportivo o los videojuegos.
  • Los deportes, específicamente su contemplación, como quien mira el fútbol por tv.
  • Los hobbies, como en modelismo en miniatura, la carpintería aficionada, etc.
  • Los pasatiempos, como los crucigramas, sopas de letras o lecturas recreativas.

Actividades culturales

Por su parte, las actividades culturales tienen que ver con el goce de la cultura, es decir, con el disfrute o la difusión de los valores sociales, religiosos, idiosincráticos, artísticos o identitarios de un pueblo.

La cultura es un concepto muy amplio, en el que tienen cabida desde el arte y la gastronomía hasta el folklore y la religión, y prácticamente todas las actividades humanas tienen un margen de importancia cultural; pero algunas de ellas están dirigidas específicamente al contexto de las humanidades y el cultivo del espíritu, como pueden ser:

  • Las exposiciones en museos y bibliotecas, o instalaciones en centros culturales.
  • Las ferias gastronómicas y eventos destinados al disfrute del arte culinario.
  • Los eventos de intercambio entre las comunidades migrantes y la mayoría local.
  • Las conferencias, charlas y formatos educativos respecto a temas históricos, artísticos o sociales.
  • Los concursos literarios, conciertos musicales y obras de teatro.

Actividades aeróbicas y anaeróbicas

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Las actividades anaeróbicas exigen esfuerzos intensos por tiempo limitado.

En este último caso, nos referimos a dos tipos distintos de actividad física, esto es, de actividades que podemos desempeñar con nuestros cuerpos. La diferencia entre las actividades aeróbicas y las anaeróbicas radican, justamente, en el modo de ejercitación que suponen: con consumo de oxígeno y sin consumo de oxígeno, respectivamente.

Así, las actividades aeróbicas son aquellas que requieren de un uso abundante de oxígeno, ya que ponen a trabajar el sistema cardiovascular del organismo (respiración, pulso cardíaco, etc.) y nos ayudan a incrementar nuestra capacidad de esfuerzo en situaciones de baja intensidad pero período prolongado.

Estos ejercicios no generan musculatura, pero queman abundante grasa. Son ejemplos de este tipo de actividades: las carreras largas, el trote, los aeróbics, la natación o el baile.

En cambio, las actividades anaeróbicas no quieren de un consumo continuo de oxígeno, sino que hacen uso de nuestra capacidad de resistencia, durante períodos breves pero intensos de esfuerzo corporal. Estos últimos no se pueden sostener mucho rato, ya que el cuerpo hace acopio de todas sus reservas para llevar a cabo el trabajo, quemando calorías para generar musculatura.

Son ejemplos de este tipo de actividades: la halterofilia, los abdominales, la gimnasia artística o las carreras de gran velocidad.

Sigue con: Aptitud física

Referencias

¿Cómo citar?

"Actividad". Autor: Equipo editorial, Etecé. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/actividad/. Última edición: 5 de agosto de 2021. Consultado: 23 de septiembre de 2021

Sobre el autor

Última edición: 5 agosto, 2021

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