Concepto de
Liberales y Conservadores

Te explicamos quiénes son los liberales y los conservadores, las ideas de cada uno y sus orígenes. Además, qué es el neoliberalismo.

liberales y conservadores
Cada persona o partido puede tener algunos rasgos liberales y otros conservadores.

¿Quiénes son los liberales y los conservadores?

Se llama liberales a quienes se adhieren a la filosofía político-económica del liberalismo, y conservadores a quienes siguen la doctrina del conservadurismo. Pero lo que se entiende por unos y otros ha variado a lo largo de la historia, de modo que no son categorías que puedan usarse universalmente, sino que necesariamente operan dentro de un determinado contexto.

En términos generales, el liberalismo es una doctrina de defensa de las libertades individuales, especialmente frente al Estado. Por lo tanto, promueve la necesidad de restringir los poderes de este último, dejando actuar por cuenta propia al libre mercado. Bajo esa misma bandera coexistieron y aún coexisten movimientos políticos muy diversos, pero su punto de origen se encuentra en las ideas de la Ilustración francesa del siglo XVIII.

En cambio, el conservadurismo es la posición política que exige el mayor respeto posible a las tradiciones, especialmente a los valores tradicionales (familiares y religiosos), en oposición franca al progresismo, esto es, a la idea de que los valores de la sociedad deben ir cambiando con el tiempo. Por lo tanto, en términos amplios, se puede tildar de conservadores a quienes se opongan al cambio en cualquiera de sus facetas.

Al contrario de lo que muchas veces se entiende, estas no son posturas absolutas y totales, como un credo religioso. Una persona puede ser o no ser cristiana, pero no puede ser más cristiana o menos cristiana que otra; en cambio una persona puede ser liberal en algunos asuntos y conservador en otros, tanto así que existen hoy en día posturas que podemos llamar “intermedias”:

  • El liberalismo conservador, que abraza las propuestas económicas del liberalismo, pero no así las sociales;
  • El conservadurismo liberal, que también promueve la fe liberal en el libre mercado, pero también exige un estado fuerte para imponer los valores tradicionales.

Por lo tanto, los epítetos de “liberal” o de “conservador” no suelen definir más que tendencias políticas generales, amplias, como quien señala los puntos cardinales. Por eso, a la hora de emplearlos conviene siempre manejar el contexto específico en el que tienen sentido.

Ver también: Liberalismo económico

Origen de liberales y conservadores

Los términos “liberal” y “conservador” comenzaron a usarse en el siglo XIX. Esta distinción fue importante en las jóvenes naciones hispanoamericanas, que debían decidir ahora por cuenta propia su destino, tras haber alcanzado la independencia de España.

En ese contexto, los sectores liberales, herederos de la cultura francesa nacida en los ideales de la Revolución de 1789 (“Libertad, igualdad, fraternidad”), proponían la construcción de una sociedad burguesa republicana, que se alejara del modelo económico y social de los tiempos coloniales y permitiera nuevos valores sociales, como la libertad de cultos o la libertad de expresión.

Para lograr estos objetivos, los liberales sostenían que era fundamental un Estado descentralizado, reducido a su mínima expresión, que dejara los asuntos económicos al libre mercado.

Mientras que en la acera de enfrente, los sectores conservadores proponían un modelo de nación más apegado a las tradiciones españolas que habían existido en las épocas pasadas. Buscaban estar más vinculados con su herencia social y religiosa, y más dados generalmente a un modelo de Estado fuerte, proteccionista, que ejerciera el poder de manera centralizada, y que mantuviera los privilegios de las clases poderosas.

En líneas muy generales, los liberales triunfaron en esta lucha, ya fuera porque ganaron las cruentas guerras civiles que surgieron de ella, o porque los propios conservadores acabaron abrazando muchos de los preceptos liberales, especialmente los económicos. Sin embargo, el grado de liberalización de las sociedades latinoamericanas no podría ser más desigual, incluso hoy en día.

Ideas liberales

ignacio_allende_liberales y conservadores
Los liberales latinoamericanos del siglo XIX lucharon por la independencia.

Como hemos dicho, no existe un solo liberalismo, ni una doctrina liberal universalmente válida en todos los asuntos. Así que, a grandes rasgos, podemos sintetizar las ideas del liberalismo en:

  • Libertad económica: restricción de los poderes del Estado para intervenir en la economía, dejando al libre mercado (o sea, la oferta y la demanda) regular las transacciones comerciales y económicas de la sociedad. Esto se traduce en la eliminación de aranceles, barreras y limitaciones al comercio, así como en la defensa de la propiedad privada.
  • Libertad política: abolición de la monarquía y de toda forma de gobierno aristocrático, para avanzar hacia una sociedad democrática y republicana. Esto pasaba también por una condición jurídica igualitaria, ajena al derecho divino de los reyes, a los títulos nobiliarios, y que considerara a todo el mundo como un igual ante la ley (el Estado de derecho).
  • Libertad religiosa: construcción de un Estado laico, en el que la Iglesia constituye una entidad aparte y sin poderes políticos, eliminando la confesionalidad del Estado y los privilegios de la clase clerical, la educación religiosa, y estableciendo la libertad de cultos.
  • Libertad social: la no intromisión del Estado en los asuntos privados de los ciudadanos, como sus relaciones sociales y sus filiaciones políticas, garantizando así la libertad de expresión, de asociación, de libre ejercicio de la sexualidad, e incluso la no regulación del matrimonio por parte del Estado.

Ideas conservadoras

Del mismo modo que ocurre con las ideas liberales, resulta imposible definir un conjunto de ideas universalmente válidas para describir una postura conservadora, especialmente en tiempos contemporáneos en que la inmensa mayoría de los sectores conservadores son, al mismo tiempo, liberales en lo económico. Por ende, podemos resumir el ideario conservador a partir de tres posturas principales:

  • Conservadurismo tradicional. Este conservadurismo ve con escepticismo cualquier propuesta de cambio, radical o progresiva, y se adhiere en lo social y en lo económico a los valores tradicionales: la religión como garante de la moral, la familia convencional como pilar de la sociedad, y los sistemas educativos tradicionales, y el libre mercado. Incluso puede que vean con buenos ojos a los remanentes de la aristocracia y la nobleza, aunque no por eso persigan el retorno de la monarquía absolutista.
  • Conservadurismo nacionalista. Esta vertiente conservadora parte de la necesidad de defender a la patria de cualquier amenaza foránea o competencia desleal, y por ende promueve las doctrinas económicas del proteccionismo: aranceles, cupos, intervención de un Estado fuerte en favor de las burguesías locales. Son defensores de la necesidad de las fronteras, y asocian a la defensa de lo patrio la protección del statu quo social.
  • Conservadurismo liberal. Promotores de la liberalización económica y de la privatización, son partidarios del gobierno tecnocrático, o sea, en manos de profesionales académicos, y de la meritocracia, es decir, de la creencia en que la sociedad opera en base al mérito individual. El Estado, en su visión de la sociedad, está para garantizar los valores de justicia y sentido del deber y la responsabilidad para con la nación, y el resto debe estar en manos del mercado. De esta tendencia surgió lo que en América Latina se entiende como Neoliberalismo.

Neoliberalismo

El término “neoliberalismo” (también llamado “Nuevo liberalismo” o “Liberalismo tecnocrático”) surgió entre las décadas de 1970 y 1980, para designar a una nueva corriente de pensamiento económico surgida en Occidente, particularmente en la Gran Bretaña de Margaret Thatcher y el Estados Unidos de Ronald Reagan.

Este modelo retomó, luego de décadas de modelo keynesiano, los principios de la no intervención estatal del liberalismo clásico, implementado a través de la privatización y el rápido achicamiento del Estado y del gasto público. Esta doctrina ha sido muy criticada, especialmente desde sectores progresistas, que la hace responsable del brutal empobrecimiento de numerosos países del llamado Tercer mundo en la década final del siglo XX.

Más en: Neoliberalismo

Referencias:

  • “Liberalismo” en Wikipedia.
  • “Conservadurismo” en Wikipedia.
  • “Liberales y conservadores: los significados” en El Financiero.
  • “Liberales y conservadores del siglo XXI” por Diego Lopez Miguel en El Soberano (México).

Última edición: 22 de enero de 2021. Cómo citar: "Liberales y Conservadores". Autor: María Estela Raffino. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/liberales-y-conservadores/. Consultado: 27 de febrero de 2021.