Animales de sangre fría

Te explicamos qué son los animales de sangre fría, sus características y diversos ejemplos. Además, cuáles son los animales de sangre caliente.

La igual es un animal de sangre fría y no puede regular su metabolismo.
Es común que los animales de sangre fría se expongan al sol para calentarse.

¿Qué son los animales de sangre fría?

Los animales de sangre fría son aquellos que dependen de su entorno para regular su temperatura corporal, y que por lo tanto suelen tener una temperatura apenas mayor que la del ambiente donde se encuentran. En esto se diferencian de los animales de sangre caliente, capaces de regular su metabolismo independientemente de dónde se encuentren.

A esta diferencia se la conoce como termorregulación. Es común, así, que los animales de sangre fría se expongan al sol para calentarse, por ejemplo, o para enfriarse se retiren a la sombra, se entierren en el suelo o se sumerjan a mayores profundidades del agua (ya que suele estar más fría). Entre este tipo de animales se encuentran los reptiles, los anfibios, los peces y los animales invertebrados.

Aunque en biología los términos “sangre fría” y “sangre caliente” fueron utilizados de manera tradicional para diferenciar a los animales, hoy en día se consideran términos arcaicos. A medida que se comprenden mejor las dinámicas de la vida, se ha descubierto que la realidad es más compleja y que no existen animales enteramente dependientes del entorno para regular su temperatura, o sea, de sangre totalmente “fría”.

Por ese motivo se prefiere actualmente emplear “sangre fría” y “sangre caliente” como los extremos de un espectro en el cual es posible clasificar a los animales. Visto así, es posible distinguir entre tres tipos de animales del costado “frío” del espectro:

  • Animales ectotermos (del griego ectos, “afuera”, y thermos, “temperatura”), que controlan la temperatura de su cuerpo a través de los elementos del entorno, o sea, de elementos exteriores.
  • Animales poiquilotermos (del griego poikilos, “variado”, y thermos, “temperatura”), que tienden a igualar su temperatura corporal con la del entorno, por lo que pueden presentar temperaturas variadas.
  • Animales bradimetabolitermos (del griego brady, “lento”, metaboli, “cambiar”, y thermos, “temperatura”), que tienen durante los momentos de reposo un metabolismo bajo, de poca temperatura, pero que pueden “encender” de un momento a otro de acuerdo a sus necesidades.

La mayoría de los animales de “sangre fría” se corresponden con una o dos de estas categorías, dependiendo del nivel de complejidad de sus órganos internos y del tipo de hábitat en el que existen.

Ver además: Homeostasis

Características de los animales de sangre fría

El cocodrilo descansa sobre la arena.
Los animales de sangre fría requieren de largos períodos de descanso y aletargamiento.

En general, los animales de sangre fría se caracterizan por:

  • Tienen metabolismos lentos, que producen poco calor, por lo que requieren de largos períodos de descanso y aletargamiento.
  • Dependen más del entorno que los animales de sangre caliente. Es decir, son más susceptibles a las variaciones del entorno, ya que de esto depende su temperatura corporal.
  • Tienden a una mayor simpleza corporal, ya que sus órganos disponen de menor cantidad de energía para consumir. Por el mismo motivo, requieren de menores cuotas de alimento que los animales de sangre caliente.
  • Tienen una mayor cantidad de enzimas en su cuerpo, ya que requieren de un esfuerzo adicional para mantener andando su metabolismo. Para esto, los poiquilotermos suelen tener genomas más extensos que los animales de sangre caliente.

Ejemplos de animales de sangre fría

Los saltamontes son herbívoros de sangre fría.
Los saltamontes necesitan el calor del sol para poder saltar.

Los siguientes son ejemplos de animales de sangre fría:

  • Las iguanas. Estos reptiles saurópsidos de cuerpo escamoso, verde o marrón, son propios de las regiones tropicales de Centro y Sudamérica y el Caribe. Su vida transcurre mayormente en los árboles, dado que son excelentes trepadores, y allí también pueden exponerse a la luz solar durante largos períodos diurnos, para calentar su cuerpo.
  • Los saltamontes. También llamados chapulines, charates, sanagustines o langostas, estos insectos herbívoros son grandes saltadores y voladores, siempre y cuando sus cuerpos estén lo suficientemente calientes para activarse. Al amanecer de una noche fría, por ejemplo, sus cuerpos y articulaciones estarán demasiado rígidos y fríos para volar y saltar, por lo que deberán aguardar a que el sol los caliente.
  • Los escorpiones. Estos arácnidos están entre los mayores depredadores del mundo de los insectos y es posible hallarlos en hábitats muy extremos, como el desértico. En esos casos, el escorpión suele adoptar hábitos nocturnos, para escapar de las calcinantes temperaturas diurnas y la desecación, aunque puede soportar temperaturas muy altas y muy bajas gracias a una continua producción de azúcares (trehalosas). Ante los entornos fríos, los escorpiones entran en un modo de hibernación en el que reducen al máximo su consumo energético.
  • Los cocodrilos. Estos grandes reptiles de vida anfibia, propios de ríos, lagos e incluso mares, combinan la exposición al sol durante largos períodos de inmovilidad con los chapuzones en el agua para controlar su temperatura. Incluso, en las llanuras africanas de veranos hirvientes, suelen revolcarse en el fango para cubrirse con una capa que los bloquee del sol y conservarse frescos.
  • Los peces. La mayoría de los peces óseos, es decir, aquellos que tienen un esqueleto interno, recurren a estrategias ambientales para calentarse, ya que su temperatura corporal está apenas unos grados por encima de la del agua. Así, en aguas cálidas conservan el calor, y pueden descender hacia las capas inferiores del mar, donde alcanza menos la luz solar, para refrescarse con el agua más fría. Mientras que en aguas frías, suelen buscar la superficie para captar mayor radiación solar y calentarse.

Otros ejemplos de animales de sangre fría son:

  • Las tortugas terrestres y marinas.
  • Los peces cartilaginosos, como el tiburón o las rayas.
  • Los grandes lagartos terrestres, como el monstruo de Gila o el dragón de Komodo.
  • Las víboras y serpientes, tanto terrestres como acuáticas.
  • Los crustáceos y arácnidos en general: arañas, langostas, cangrejos, entre otros.
  • Los sapos, ranas y salamandras de todo tipo.
  • Las hormigas, escarabajos, cucarachas e insectos en general.

Animales de sangre caliente

Tradicionalmente, los animales de sangre caliente son aquellos capaces de regular su temperatura interna de manera independiente del entorno. Esto significa que tienen estrategias propias para enfriar o calentar el organismo, como la sudoración, la tiritación o el aumento y descenso del ritmo metabólico. Los animales de sangre caliente son en su totalidad mamíferos y aves, incluido el ser humano.

Más en: Animales de sangre caliente

Referencias

¿Cómo citar?

"Animales de sangre fría". Autor: Equipo editorial, Etecé. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/animales-de-sangre-fria/. Última edición: 29 de diciembre de 2022. Consultado: 29 de febrero de 2024

Sobre el autor

Última edición: 29 diciembre, 2022

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