Concepto de Lectura


Para comprender el concepto de lectura es necesario tener en cuenta varios aspectos, ya que este proceso cognitivo no es un concepto simple. La lectura es una forma de adquirir conocimientos, de aprehender cierta información a partir de un código. Para el ser humano, el código por excelencia es el lenguaje. A partir de la lectura de ciertos símbolos, el lector aprehende conocimientos, los traduce en información dentro de su mente, los decodifica. El código posee un soporte que puede ser visual, auditivo o táctil.

Leer implica saber pronunciar las palabras escritas, identificarlas y comprender su significado. A nivel textual, leer es poder comprender un texto y extraer su significado.

Lectura

(Niños practicando lectura)

El proceso de la lectura

Para que el proceso de lectura sea posible, varios aspectos se ponen en juego. En primer lugar la cuestión física, ya que es necesario el movimiento ocular y la fijación de la vista para leer. Además, se producen varios procesos internos dentro de nuestra mente. Cuando leemos, lo que hacemos es visualizar las palabras. Luego, se produce un proceso de fonación (consciente o no) en que la lectura pasa al habla y audición que pasa al oído. Finalmente, la cerebración entra en juego para que la información llegue a nuestro cerebro y podamos comprender.

Aprender a leer es un proceso que comienza en una edad muy temprana, entre los cinco y seis años en la escuela primaria. Aprender a leer abre las puertas de la educación y la escritura que es otro proceso importantísimo en la formación intelectual de una persona. Lamentablemente, aún existen en el mundo millones de personas analfabetas que pierden acceso al conocimiento del mundo.

El hábito de la lectura

Quienes leen más adquieren muchas ventajas. En primer lugar una persona que lee mucho enriquece su mundo interior, lo que le permite comprender el mundo externo de mejor manera. Alguien que lee adquiere más conocimientos e incrementa su capacidad comunicativa. Las palabras ayudan no sólo a comprender mejor las cosas sino también a hacernos comprender mejor con los otros. Además, leer ayuda a desarrollar nuestra capacidad de análisis y resolución de problemas, ya sea a nivel intelectual, práctico, en la vida diaria o laboral. Por otro lado, también es una opción de entretenimiento para aquellos que eligen la lectura de ficción en vez de realizar otras actividades como mirar televisión o navegar en Internet.



Hay distintos tipos de lectura posible, que se adaptan a las necesidades del lector. Una lectura profunda requiere mayor concentración y atención, así como un trabajo intelectual más intenso. Una lectura rápida, por el contrario, busca detectar las partes más destacadas de un texto y no profundizar. Una lectura de repaso supone una lectura previa de análisis, como puede ser una relectura de un texto ya leído.

Actualmente la lectura ha obtenido nuevas herramientas para llevar a cabo este proceso. Ya no es necesario concurrir a una biblioteca o leer una revista, sino que podemos leer en línea todo lo que queramos. La tendencia a suplantar el libro en papel tradicional por el e-book o libro digital es mayor día a día y las personas optan por llevar su biblioteca en su tableta o incluso en los teléfonos móviles inteligentes. Lo cierto es que el libro tradicional no pierde terreno y los amantes de la lectura siempre prefieren un buen libro entre las manos.


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