Mutualismo

Te explicamos qué es el mutualismo y su relación con la simbiosis. Además, qué es comensalismo, depredación y parasitismo.

Mutualismo - flor y abeja
El mutualismo es importante para el incremento de la biodiversidad.

¿Qué es el mutualismo?

El mutualismo es un tipo de relación entre especies o relación interespecífica, en el cual los dos individuos involucrados obtienen un beneficio mutuo, o sea, se benefician ambos de su asociación. Este tipo de vínculo no ocasiona daños a ninguno.

Las relaciones de mutualismo son muy importantes en las dinámicas ecológicas del medio ambiente, sobre todo en el incremento de la biodiversidad y en el aprovechamiento máximo de los recursos naturales disponibles, así como en los caminos que toma la evolución.

Este tipo de asociaciones entre especies puede comprenderse como una especie de trueque o canje biológico, en el que cada especie da y gana algo. Dependiendo de qué sea lo cedido y lo ganado, pueden clasificarse de la siguiente manera:

  • Relaciones recurso-recurso. En ellas las dos especies intercambian algún tipo de sustancia o recurso biológico que es indispensable para ambas, de manera que su relación brinde una ganancia material a cada una.
  • Relaciones servicio-recurso natural. En ellas se da el intercambio de algún recurso producido, como en el caso anterior, a cambio de alguna acción o conducta que resulte beneficiosa.
  • Relaciones servicio-servicio. Es el tipo menos frecuente de relación, en la cual lo intercambiado por las especies es algún tipo de conducta o actuación, de modo tal que ambas salen beneficiadas.

Ver además: Especie endémica

Mutualismo y simbiosis

Simbiosis - líquenes
Los líquenes son asociaciones íntimas entre hongos y algas.

La simbiosis es un tipo de mutualismo, en el que se da un grado muy estrecho de asociación entre las dos especies. Tanto así, que llevan una vida conjunta y a menudo resultan indiscernibles una de otra. Obviamente, esta cooperación presenta beneficios significativos para ambas especies, conocidas en adelante como simbiontes.

El ejemplo tradicional de la simbiosis lo constituyen los líquenes, asociaciones íntimas de un hongo y un alga, en las que se comparte espacio vital y se intercambia humedad y estructura (del hongo) por carbohidratos de la fotosíntesis (del alga).

Sigue en: Simbiosis

Comensalismo

Comensalismo - mutualismo
Las anémonas protegen a los peces payaso de sus depredadores.

Las relaciones de comensalismo (del latín cum mensa, o sea, “compartir la mesa”) resultan benéficas para alguno de los individuos involucrados en ella (y que pasa a denominarse comensal), sin que de dicho beneficio se derive ningún tipo de daño o beneficio para el otro individuo.

Un ejemplo de ello lo constituye el uso de las anémonas urticantes o corales de fuego por parte de los peces payaso, que obtienen así protección de sus depredadores sin causar malestar a nadie.

Depredación

Depredación - depredador - mutualismo
Un ejemplo de depredación puede ser un león cazando una gacela para alimentarse.

En el caso de la depredación, una especie causa daño (es decir: la muerte) a otra, para así poder alimentarse de ella, consumiendo la materia orgánica que compone su cuerpo. Así, al consumidor se la denomina depredador y a al consumido presa.

Un ejemplo de ello ocurre entre los leones africanos y las gacelas de las que suelen alimentarse, las cuales deben huir para preservar su vida y no ser devoradas por este feroz depredador.

Parasitismo

Parasitismo - mutualismo - mosquito
Las hembras de los mosquitos deben picar otros animales para alimentarse.

En este tipo de relaciones un individuo se alimenta del cuerpo del otro o lo utiliza para perpetuar su ciclo biológico, causándole daño en el proceso. Este daño puede ser letal, pero no suele ser masivo y directo, sino lento y progresivo, por lo que el parásito puede cohabitar en el cuerpo del parasitado durante algún tiempo.

Es el caso de los mosquitos y otros insectos hematófagos, cuyas hembras deben “picar” a otros animales (generalmente de sangre caliente) para alimentarse y poder fecundar los huevos que continuarán la especie.

Más en: Parasitismo

Ejemplos de mutualismo

Algunos ejemplos de mutualismo son:

  • Las abejas y las flores. Esta relación simbiótica data de hace milenios y es muy importante para preservar la vida vegetal en el mundo. Las abejas, atraídas por la dulzura de las flores, liban el néctar que hay en su interior y sin saberlo se impregnan del polen de la planta, llevándolo a otra planta y así propiciando el intercambio genético entre plantas.
  • La flora bacteriana y los humanos. En nuestros intestinos hay una flora bacteriana, o sea, un conjunto de especies bacterianas que en lugar de infectarnos y herirnos, nos ayudan a descomponer la comida y a realizar la digestión, beneficiándose también en el proceso.
  • Las aves y el ganado. Vacas, bueyes, incluso especies salvajes como los rinocerontes se ven a menudo con aves paradas sobre su lomo, picoteándoles sin hacerles daño. Esto se debe a que las aves se alimentan de las garrapatas y piojos que estos animales poseen, eliminándoles a cambio esa molestia.
  • Las hormigas y los pulgones. Las hormigas, tan territoriales, no suelen lastimar a cierto tipo de pulgones, sino protegerlos. Ello se debe a que, a cambio, los pulgones comparten con ellas un néctar dulzón que extraen de la sabia chupada de las plantas.
  • Las micorrizas. Se conoce con ese nombre a la unión de las raíces de los árboles y cierto tipo de hongos, consistente en un intercambio de humedad (del hongo) por nutrientes (de la planta), lo cual va en mutuo beneficio.

Referencias

¿Cómo citar?

"Mutualismo". Autor: Equipo editorial, Etecé. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/mutualismo/. Última edición: 5 de agosto de 2021. Consultado: 27 de abril de 2024

Sobre el autor

Última edición: 5 agosto, 2021

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