Concepto de
Competencia en Biología

Te explicamos qué es la competencia en biología, ejemplos y qué es competencia aparente. Definición de mutualismo y depredación.

Competencia biológica
La competencia beneficia sólo a sus ganadores y sentencia a sus perdedores.
  1. ¿Qué es la competencia biológica?

En biología, se habla de competencia, o sea, de competencia biológica, para referirse a un tipo específico de relación entre los seres vivos, en que ambos se adaptan a la presencia del otro procurando obtener la mayor cantidad de beneficio de los recursos disponibles, es decir, en que ambos compiten por el beneficio, en lugar de colaborar para el mutuo bien.

Este tipo de interacciones pueden darse en materia de territorio, de alimento, agua o incluso parejas fértiles para reproducirse, ya sea entre individuos de la misma especie (intraespecífica) o de especies diferentes (extraespecífica).

Sea del modo que sea, esta dinámica de competencia beneficia sólo a sus ganadores y sentencia a sus perdedores a la subalternidad o, a la larga, a la extinción. Esto último es fundamental en la evolución, ya que la presión ejercida por la selección natural se da bajo el principio de la exclusión competitiva: aquellas especies aptas sobreviven y se reproducen, y aquellas poco o nada aptas, en cambio, se extinguen.

Así, existen distintos tipos de competencia biológica, como son:

  • Competencia por interferencia. Un individuo interfiere, es decir, entorpece, impide, el proceso de alimentación, supervivencia o reproducción de otro, mediante métodos de violencia. También ocurre cuando un individuo le niega a otro entrada a su hábitat o territorio.
  • Competencia por explotación. Es un tipo de competencia indirecta, que ocurre cuando un recurso limitado y común entre dos individuos es el fruto de la competencia, causando beneficio de uno y escasez para el otro, ya sea alimento, espacio vital o luz solar.
  • Competencia aparente. Ocurre cuando dos especies son presa de un predador común, y compiten por las zonas libres de peligro.

La competencia además puede ocasionar estrategias evolutivas en las especies, como ocurre cuando una de las dos especies cambia de nicho evolutivo ante la presencia de un competidor más fuerte, adaptándose a su presencia y garantizando su supervivencia.

Ver además: Relaciones Interespecíficas.

  1. Ejemplos de competencia en biología

Competencia en biología
Los perros suelen competir por su territorio marcándolo con orina. 

Algunos ejemplos sencillos de competencia biológica son los siguientes:

  • Los machos de muchas especies de pájaros llevan un plumaje de colores llamativos, del cual se sirven durante una compleja danza de apareamiento. Y como varios machos pueden pretender a una misma hembra, deberán competir por ella, procurando atraerla con sus colores y movimientos, y evitando así que los demás se reproduzcan con ella.
  • Si sembramos varias plantas en un mismo matero, podremos observar cómo compiten día a día por el acceso al agua del riego y a la luz solar, a pesar de que ello signifique que las demás plantas se marchiten y sequen. La planta ganadora logrará crecer más, arrebatando a las otras los recursos para la fotosíntesis.
  • Los animales territoriales, como los perros, compiten a menudo por su territorio, marcándolo frecuentemente con su orina (y su olor), y también agrediendo a otros perros, especialmente machos, que se adentren en su territorio sin permiso. Es esa la razón más habitual para el enfrentamiento callejero de nuestros perros cuando los sacamos a pasear.
  1. Competencia aparente

La competencia aparente tiene lugar entre las presas de un mismo depredador, y su nombre se debe a que sus efectos benéficos para una especie son sólo temporales. Esto se explica del siguiente modo: supongamos que un depredador (tiburón) puede alimentarse de dos especies distintas (atún y besugo), y opta por una de ellas en un momento determinado (besugo). Esto significaría un beneficio aparente para la otra (atún), que ha sido liberada de su competidor y por ende podrá reproducirse en su lugar.

Sin embargo, cuando la población de esta última especie (atún) aumente, también lo hará la del depredador (tiburón), que dispone de alimento abundante disponible, y como la población de la presa devorada inicialmente (besugo) es menor, el depredador optará por la otra (atún), equilibrando las poblaciones. De modo que, al final del día, la competencia entre ellas no era realmente una competencia.

  1. Mutualismo

Competencia - Mutualismo
Algunas aves devoran las garrapatas, ácaros, hongos u algas del lomo de otros animales. 

El mutualismo es una forma de interacción biológica contraria a la lógica de la competencia, ya que en ella ambas especies o ambos individuos resultan beneficiados al relacionarse. Se trata de una forma de ayuda mutua y recíproca, semejante a la simbiosis, en que los organismos cooperan.

Un ejemplo sencillo de mutualismo lo constituye la tolerancia que demuestran los rinocerontes, hipopótamos y otros animales masivos ante la presencia de ciertas aves zancudas sobre sus lomos. Esto se debe a que las aves devoran las garrapatas, ácaros, hongos u algas que puedan crecer en regiones inaccesibles de su cuerpo, haciéndoles así un favor al limpiarlos, pero al mismo tiempo obteniendo una fuente fácil y segura de alimento.

Más en: Mutualismo.

  1. Depredación

La depredación es la relación que existe entre predadores y presas, o sea, aquella en que un organismo da caza a otro, con el fin de consumir su carne y así alimentarse de ella. Es la forma usual de alimentación de los animales carnívoros, por ejemplo, la cual mantiene a raya la población de sus presas, evitando la sobrepoblación y preservando el equilibrio trófico, pues los depredadores siempre son de mayor tamaño y por ende menos abundantes que las presas.

Los depredadores, por otro lado, pueden a su vez ser presas de otros depredadores de mayor tamaño, transmitiendo materia y energía hacia niveles tróficos superiores en la pirámide alimentaria.

  1. Otras relaciones interespecíficas

Parasitismo - Competencia - Mutualismo
El parasitismo ocurre cuando una especie se beneficia a partir de otra. 

Otras relaciones interespecíficas de importancia son:

  • Parasitismo. Ocurre cuando una especie se beneficia a partir de otra, consumiendo sus sustancias corporales o empleándola en distintas etapas de su ciclo reproductivo, pero ocasionándole un daño no letal en el proceso. Por ejemplo, es lo que ocurre cuando los mosquitos nos pican para alimentarse de nuestra sangre.
  • Comensalismo. Semejante al mutualismo, no ocasiona daño a ninguno de los involucrados, pero beneficia a una sola especie: la otra, sencillamente, es indiferente. Es lo que ocurre, por ejemplo, cuando un animal se alimenta de los desechos de otro, sin hacerle necesariamente un favor, pero tampoco un daño.
  • Simbiosis. Es un grado extremo de mutualismo, en el que las dos especies beneficiadas aprenden a vivir tan estrechamente de la otra, que esta relación se torna indispensable para su supervivencia. El ejemplo clásico de ello es la formación de los líquenes: uniones físicas de hongos y algas, en que uno obtiene alimento y la otra humedad.

Referencias:

Última edición: 22 de abril de 2019. Cómo citar: "Competencia en Biología". Autor: María Estela Raffino. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/competencia-en-biologia/. Consultado: 17 de julio de 2019.