Concepto de
Sociedad de Consumo

Te explicamos qué es la sociedad de consumo y sus características principales. Además, algunos ejemplos, causas y consecuencias.

Sociedad de consumo
La sociedad de consumo adquiere bienes que han sido producidos de manera masiva.
  1. ¿Qué es la sociedad de consumo?

“Sociedad de consumo” es un concepto que comenzó a utilizarse a partir de la finalización de la Segunda Guerra Mundial (1939-945) para hacer referencia al modo de vida orientado al consumo propio de las sociedades occidentales.

Las sociedades a lo largo de su historia siempre han consumido de una u otra forma. Al hablar de la sociedad de consumo se hace alusión a la forma de adquirir bienes que han sido producidos de manera masiva (esto es: en grandes cantidades y a bajo costo). Así, para las empresas, su foco ya no está puesto en la fabricación, sino en cómo vender los productos que han fabricado.

Esto obliga a las firmas a apelar a una serie de herramientas (como el marketing y la publicidad) para colocar esos bienes en el mercado. Así, se comienza a fomentar la adquisición de bienes necesarios y de otros que no lo son.

Dentro de estas sociedades, es imposible no hablar de “consumismo”. Esto es: el consumo excesivo e innecesario de bienes y servicios.

Ver además: Utilidad.

  1. Características de la sociedad de consumo

Sociedad de consumo
Las compañías se las ingenian para crear necesidades de manera artificial.

En las sociedades de consumo existe una enorme variedad de bienes y servicios que no solo se producen en mayor medida que lo que se demandan (por los bajos costos que representa la producción masiva) sino que, a la vez, se trata de bienes que no siempre son necesarios para la vida de las personas.

De esta manera, las compañías se las ingenian, por medio del marketing y la publicidad, para crear necesidades de manera artificial, que luego, por medio de sus productos, ofrecen satisfacer.

Estas sociedades se caracterizan por una enorme cantidad de bienes –y cada vez más servicios, sobre todo con la irrupción de Internet– y de una gran cantidad de marcas que los producen. Así, se las deben ingeniar para resaltar cuáles son sus diferenciales, aunque estos sean prácticamente nulos. Aquí es donde, una vez más, la publicidad y el marketing resultan decisivos.

La obsolescencia programada es un concepto determinante en las sociedades de consumo. ¿En qué consiste? En la fabricación de productos que, deliberadamente, tienen una vida útil: de antemano se los fabrica con una durabilidad determinada para que su dueño se vea obligado a descartarlo y comprar uno nuevo.

Obviamente, las compañías que fabrican sus productos bajo esta consigna se las ingenian para que el consumidor considere que la relación entre precio y calidad es conveniente, para así volver a elegir esa marca y no volcarse a la de la competencia.

La obsolescencia programada es una manera de mantener en pie a la sociedad de consumo. Es que, sin ella, es probable que los fabricantes de un determinado producto (como puede ser un celular) tengan muchas ventas apenas lo lanzan. Pero, a medida que pasa el tiempo, esas ventas irán cayendo hasta volverse nulas, complicando la existencia de la compañía.

Entonces, ¿qué hace esa compañía de celulares? De antemano fabrica un aparato sabiendo que, en poco tiempo, a su usuario le resultará viejo o desactualizado porque no tiene ciertas funciones, no permite descargar ciertas aplicaciones, o lo que sea. Al tiempo el usuario volverá a comprar otro modelo “actualizado” o superador, pese a que el anterior no se rompió sino que sigue funcionando. Simplemente, quedó “viejo”.

También, puede resultar que el bien comprado se rompa o estropee y a su dueño le resulte más caro repararlo que adquirir uno nuevo. Entonces, tira el producto que tiene y compra uno nuevo.

La obsolescencia programada también puede ser por “modas”. La persona no se compra un pantalón nuevo porque el que tenía se rompió o ya no le entra sino simplemente porque quedó pasado de moda y el mercado lanzó nuevos modelos que ya no se parecen al de la temporada anterior.

  1. Ejemplos de sociedades de consumo

Dentro de las sociedades de consumo se pueden observar determinadas prácticas que las diferencian de otro tipo de sociedades. Algunos ejemplos que permiten identificarlas son:

  • Las personas consumen bienes y servicios con el objeto de satisfacer necesidades superfluas o creadas artificialmente.
  • Las compañías fabrican productos de baja calidad, para que se descarten y reemplacen rápidamente.
  • El éxito económico se encuentra al tope de la escala de valores.
  • Los consumidores se valen de diferentes formas de financiamiento, como pagar en cuotas con tarjeta de crédito, para gastar por encima de sus ingresos.
  • Los consumidores se muestran predispuestos a usar y tirar productos de manera constante.
  • La identidad de las personas se construye en base a lo que consumen.
  • La marca se vuelve un indicador del estatus social al que pertenece o aspira pertenecer su consumidor.
  1. Causas y consecuencias de la sociedad de consumo

Sociedad de consumo
El hecho de que existan diferentes formas de hacerse de bienes fomenta el consumo.

Algunas de las causas que inducen a las personas a comprar y así sostener a este tipo de sociedades son:

  • Moda. Los gustos compartidos en un momento y lugar por un conjunto de personas, empujan a los consumidores a hacerse de bienes que se adecuen a ellos, sin importar si verdaderamente la persona necesita ese bien.
  • Publicidad. Las estrategias impulsadas por las compañías para crear necesidades superfluas suelen ser un motor importante del consumo.
  • Financiación. El hecho de que existan diferentes formas de hacerse de bienes, sin contar con el dinero en ese momento, fomenta el consumo.

Algunas de las consecuencias que pueden generar las sociedades que cobran sentido a partir del consumo son las siguientes:

  • Contaminación. Consumir, desechar y volver a comprar, aun cuando el producto siga sirviendo, genera enormes volúmenes de basura. Pero también las industrias, que fabrican constantemente y en grandes cantidades, pueden generar desperdicios y gases que ponen en peligro al medio ambiente. La enorme cantidad de materias primas que se utilizan para sostener los volúmenes de fabricación y la velocidad con la que se usan esas materias también tienen un importante impacto ambiental.
  • Obesidad. La publicidad también invita a consumir alimentos. Muchos de ellos son de baja calidad, muy económicos y poco saludables.

Referencias:

Última edición: 19 de marzo de 2019. Cómo citar: "Sociedad de Consumo". Autor: María Estela Raffino. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/sociedad-de-consumo/. Consultado: 16 de septiembre de 2019.