Bienes

Te explicamos qué son los bienes en economía, qué tipos existen y cuáles son las características de cada uno.

Los compradores adquieren bienes en un supermercado.
Los bienes suelen ser elementos concretos que se pueden obtener a cambio de dinero.

¿Qué son los bienes?

En economía, se llama bienes a los materiales y mercancías que les permiten a los individuos satisfacer sus necesidades. Generalmente se trata de elementos concretos, tangibles, que se pueden adquirir en el mercado a cambio de una cantidad determinada de dinero.

La economía, en principio, distingue entre dos tipos esenciales de bienes: los bienes libres y los bienes económicos. Los bienes libres son aquellos provistos por la naturaleza y tan abundantes que no requieren de ninguna forma de producción y comercialización, como es el caso del aire respirable o la luz solar.

Por su parte, los bienes económicos son aquellos que resultan de un modo u otro escasos y limitados, y por ende requieren de ser producidos, comercializados y consumidos. Solo estos resultan de interés para la economía. Por ejemplo: un vehículo, una casa, un electrodoméstico.

De esta manera, a los bienes económicos se les asigna un valor monetario (o sea, un precio) en base a la dificultad o facilidad de su producción y comercialización. Un bien muy escaso o muy difícil de producir, normalmente tendrá un costo elevado, mientras que uno abundante o fácil de producir tendrá uno bajo.

Algo similar ocurre respecto a la demanda de bienes: mientras más posibles consumidores tenga un bien, mayor será su precio; mientras que un bien que nadie desea verá siempre su precio reducido. A esto se le conoce como “ley de la oferta y la demanda”.

El estudio de los bienes económicos tiene como propósito clasificarlos y organizarlos de acuerdo a sus comportamientos, y así entender mejor el funcionamiento del mercado y de las dinámicas de producción y consumo. El postulado fundamental de la ciencia económica es que los bienes son escasos, mientras que las necesidades humanas son infinitas.

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Tipos de bienes

Existen muchos tipos de bienes económicos y distintos criterios para clasificarlos, como pueden ser:

Según su utilidad, es decir, su capacidad para satisfacer las necesidades de los distintos tipos de consumidores. En este caso se puede hablar de:

  • Bienes finales o de consumo, listos para ser adquiridos directamente y satisfacer las necesidades. Por ejemplo: alimentos, viviendas, automóviles o electrodomésticos.
  • Bienes intermedios o de producción, incapaces de satisfacer las necesidades de los consumidores, pero necesarios para el proceso productivo de otros bienes. Por ejemplo: tornillos, vigas de metal, tablas de madera o materias primas.
  • Bienes capitales o de inversión, necesarios para sustentar, mejorar o acelerar la producción de otros bienes y obtención de un beneficio posterior. Por ejemplo: herramientas, maquinaria, electricidad o dinero.

Según su durabilidad, es decir, su capacidad para cumplir con sus objetivos a lo largo del tiempo. En este caso se distingue entre:

  • Bienes durables o fungibles, capaces de satisfacer una necesidad a lo largo del tiempo, sufriendo mínimos márgenes de desgaste que ameritan mantenimiento, en lugar de reemplazo por un bien nuevo. Por ejemplo: una vivienda, un automóvil, un refrigerador o una maquinaria agrícola.
  • Bienes no durables o no fungibles, caracterizados por el rápido agotamiento de su utilidad, ya sea con el paso del tiempo o al instante de su utilización. Se trata de bienes que ameritan un reemplazo frecuente. Por ejemplo: los alimentos, las bebidas, las medicinas, los fósforos o el papel.

Según su disponibilidad en la sociedad, es decir, según qué tan sencillo es acceder a ellos. En este caso se distingue entre:

  • Bienes públicos, de acceso sencillo pues se consideran propiedad común de la sociedad, disponibles para todos. Por ejemplo: el agua, la electricidad y otros servicios básicos provistos por el Estado.
  • Bienes privados, de acceso restringido, pues solo pueden disponer de ellos sus dueños o propietarios. Por ejemplo: una vivienda, un automóvil o un terreno.

Según su transportabilidad, es decir, según se puedan o no trasladar de un lugar a otro. En este caso se distingue entre:

  • Bienes muebles, que pueden trasladarse fácilmente de un sitio a otro. Por ejemplo: una motocicleta, un libro, una silla o un plato de comida.
  • Bienes inmuebles, que no pueden ser trasladados de un sitio a otro con facilidad. Por ejemplo: una casa, un terreno, una plantación frutal o una fábrica.

Según su comportamiento comercial, esto es, cómo se comportan de cara a las rentas del consumidor (o sea, el dinero disponible). En este caso se distingue entre:

  • Bienes normales u ordinarios, cuyo consumo aumenta cuando aumenta la renta del consumidor y su consumo disminuye si la renta también lo hace. Estos bienes se clasifican, a su vez, en:
    • Bienes superiores o de lujo, aquellos cuyo consumo aumenta mucho más deprisa de lo que lo hace la renta de los consumidores, por lo que se mantienen siempre fuera del alcance de las mayorías. Por ejemplo: ropa de diseñador, joyería, servicios de ocio o viajes.
    • Bienes de primera necesidad, aquellos que resultan necesarios para vivir y cuyo consumo aumenta siempre a un ritmo inferior al aumento de la renta del consumidor. Por ejemplo: agua, pan, zapatos o ropa.
  • Bienes inferiores, cuyo consumo disminuye a medida que la renta de los consumidores aumenta, es decir, que son rápidamente reemplazados por bienes normales. Esto se debe a que son percibidos como bienes de poca calidad (incluso si no lo son) o poca necesidad. Por ejemplo: comida rápida, ropa de segunda mano, tecnología de baja calidad o automóviles viejos.

Según su relación con otros bienes de consumo, es decir, según su comportamiento con otros bienes disponibles en el mercado. En este caso se distingue entre:

  • Bienes sustitutivos, cuyo consumo se opone mutuamente, o sea, cuando uno de los dos es consumido en sustitución del otro. Por ejemplo: el café regular y el café descafeinado, el azúcar y el edulcorante, la gaseosa light y la gaseosa regular, o la mantequilla y la margarina.
  • Bienes complementarios, cuyo consumo en lugar de oponerse se complementa, o sea, requiere del consumo del otro para satisfacer la necesidad. Por ejemplo: café y azúcar, un automóvil y gasolina, un electrodoméstico y electricidad para usarlo, o un lápiz y papel para escribir.

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Referencias

  • (s. f.). “Economic goods and free goods”. Learn economics
  • The Encyclopaedia Britannica. (s. f.). “Consumer Good”. Britannica
  • Sarmiento, M. y otros. (2018). Elementos de economía. Universidad Nacional de Santiago del Estero.

¿Cómo citar?

"Bienes". Autor: Equipo editorial, Etecé. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/bienes/. Última edición: 13 de julio de 2023. Consultado: 15 de abril de 2024

Sobre el autor

Última edición: 13 julio, 2023

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