Concepto de
Reproducción de los animales

Te explicamos qué es la reproducción de los animales, qué implica, y cuáles son sus mecanismos sexuales y asexuales.

reproduccion de los animales zorro
La reproducción animal implica procesos bioquímicos, celulares e incluso sociales.
  1. ¿Qué es la reproducción de los animales?

La reproducción es el conjunto de procesos biológicos con que los seres vivos producen nuevos individuos, miembros de su especie. Puede darse a partir de uno o dos individuos progenitores.

Dicho proceso varía enormemente dependiendo de la especie y del reino al que ésta pertenezca, de modo que las plantas y los hongos se reproducen mediante mecanismos significativamente distintos a los de los animales.

Sin embargo, así como en los demás casos, la reproducción de los animales se rige por el principio de la autoperpetuación de las especies, o sea, que los integrantes de una especie producen nueva descendencia para conservar su material genético y perpetuar el ciclo de la vida.

Esto puede ocurrir mediante dos tipos de mecanismo reproductivo, dependiendo de la especie y a menudo de las condiciones en que los individuos se encuentren: los mecanismos sexuales y los asexuales.

  • Los mecanismos asexuales son aquellos que permiten a un individuo reproducirse por su cuenta, sin necesidad de compañeros, a través de mecanismos de autoreplicación que producen individuos jóvenes, pero genéticamente idénticos al progenitor, o sea, clones. Estos mecanismos suelen ser económicos y sencillos en términos biológicos, pero no aportan variabilidad genética a la especie, o sea, permiten márgenes evolutivos muy rígidos y lentos.
  • Los mecanismos sexuales son aquellos que involucran los dos sexos, o sea, que requieren de la unión de células reproductivas o germinales provenientes de un ente masculino y otro femenino, para fusionar sus materiales genéticos y dar origen a uno o varios individuos nuevos, cuyos códigos genéticos serán distintos entre sí y distintos a los de sus progenitores. Esta es la gran virtud de la reproducción sexual por encima de la asexual: permite la variabilidad genética, algo clave para la adaptación de las especies a las nuevas condiciones de vida, y que de otro modo tomaría mucho más tiempo, ya que requeriría de mutaciones espontáneas del ADN, algo que ocurre muy esporádicamente.

Dependiendo de si es sexual o asexual, los mecanismos de reproducción animal implicarán determinados procesos bioquímicos, celulares e incluso sociales.

Los procesos necesarios van desde la maduración sexual del individuo, la obtención de un hábitat idóneo para reproducirse y, en el caso de los mecanismos sexuales, de un compañero o compañera idóneo para reproducirse, para luego proceder a la cópula, la fecundación, la gestación y el nacimiento.

Dependiendo de la especie y del mecanismo, se podrá dar origen a uno o varios descendientes según sea el caso.

Ver también: Reproducción de los peces

  1. Reproducción sexual en animales

reproduccion de los animales tortuga
Los animales ovíparos nacen de huevos fecundados.

En esta categoría veremos aquellos mecanismos que involucran la unión de dos progenitores distintos y separados (procedimientos biparentales) y también aquellos mecanismos excepcionales que, en ciertas especies, permiten la reproducción sexual a partir de un único y mismo progenitor (hermafroditismo y partenogénesis).

Pero del modo que sea, todos estos mecanismos implican la creación de gametos: células sexuales diferenciadas, o sea, óvulos y espermatozoides, que al unirse dentro o fuera del cuerpo materno (dependiendo de la especie), permite crear un cigoto y uno o varios nuevos individuos.

Dicha unión se dará en diferentes condiciones, dependiendo de los mecanismos de apareamiento de los que la especie disponga:

Apareamiento por fecundación externa. Ocurre cuando el encuentro entre los gametos no ocurre dentro del cuerpo de la hembra, sino en el medio ambiente. En ese caso, los cigotos y embriones suelen desarrollarse dentro de huevos, por lo que es un mecanismo común de los animales ovíparos.

Apareamiento por fecundación interna. Ocurre cuando el encuentro de los gametos se da dentro del cuerpo materno, después del coito en que el macho introduce físicamente su esperma en el sistema reproductivo de la hembra. Dentro de la hembra los cigotos se desarrollan hasta cierto punto, dependiendo del tipo de nacimiento de la especie:

  • En animales ovíparos, la hembra fecundada procede a depositar los huevos en el medio ambiente o en algún tipo de nido, en donde maduran hasta liberar las crías ya formadas.
  • En animales vivíparos, no existen huevos, sino que las crías se desarrollan dentro del cuerpo materno hasta su formación completa, dentro de un saco uterino, y son finalmente expulsados al medio ambiente a través del parto.
  • En animales ovovivíparos, la hembra lleva los huevos fecundados dentro de su cuerpo, hasta el momento en que eclosionan y entonces son liberados al medio ambiente.

Ahora bien, desde un punto de vista genético, los mecanismos de reproducción sexual operan de acuerdo a tres procedimientos diferentes:

  • Reproducción biparental. Aquellos mecanismos reproductivos que involucran a un macho y una hembra, maduros para aparearse, y que mediante diferentes procedimientos, como hemos visto antes, ponen en contacto sus gametos para dar vida a una nueva generación de miembros de la especie. Es el caso de la reproducción de los mamíferos, incluido el ser humano.
  • Reproducción por hermafroditismo. Algunas especies animales poseen adultos monoicos, o sea, que poseen los dos sexos a la vez, y por lo tanto pueden actuar como hembras o como machos según la ocasión lo amerite, pudiendo incluso llevar a cabo una autofecundación: el individuo adulto fertiliza sus propios gametos femeninos, cuando no están dadas las condiciones para que lo haga otro miembro de la especie. Sólo algunos invertebrados como los anélidos, gusanos y caracoles, algunas especies de peces y de ranas son capaces de reproducirse de este modo.
  • Reproducción por partenogénesis. Muchas especies capaces de reproducirse de manera biparental, pueden hacerlo también mediante un procedimiento alternativo, que es la partenogénesis y que es, en sentido estricto, asexual. En este caso, un gameto femenino no fecundado se desarrolla hasta formar un embrión genéticamente idéntico a su progenitor, dando vida así a un individuo nuevo, clónico, pero haploide (que posee la mitad del genoma de su progenitor). Muchos artrópodos se reproducen de este modo, como las hormigas: la hembra reina es fértil, a diferencia de las obreras, y tras aparearse con el macho puede fecundar sus huevos y producir nuevos miembros de la colonia, que son siempre hembras y diploides (genoma completo). Los machos, en cambio, son producidos de manera esporádica y son haploides, ya que su única función es fecundar a la reina, razón por la cual se les conoce como zánganos.

Más en: Reproducción sexual

  1. Reproducción asexual en animales

reproduccion de los animales asexual planaria
Las planarias pueden reproducirse asexualmente dividiendo su propio cuerpo.

La reproducción animal no es estrictamente sexual, y muchas especies disponen de mecanismos asexuales (de uso regular o de emergencia) para reproducirse. Sin embargo, es el caso de las especies animales más primitivas y por lo general simples, ya que la reproducción sexual es mucho más conveniente para la especie, aunque más costosa y exigente.

Recordemos que, del modo que sea, la reproducción asexual siempre engendra individuos genéticamente idénticos al progenitor. Así, en el caso de los mecanismos de reproducción asexual, tenemos los siguientes:

  • Bipartición. Ocurre cuando el animal, generalmente unicelular, se divide a sí mismo en dos mitades idénticas, cada una de las cuales dará origen a un descendiente joven. Es el caso, por ejemplo, de las planarias.
  • Escisión. Este procedimiento también ocurre cuando algunos individuos pierden un miembro o una región del cuerpo, que al regenerarse permite el surgimiento de dos individuos completos idénticos, como ocurre con los brazos de las estrellas de mar.
  • Gemación. Semejante al mecanismo anterior, consiste en que al individuo maduro le nace un bulto o “yema” en alguna región de su cuerpo, la cual crece y se desarrolla hasta formar un individuo nuevo e idéntico, que puede entonces desprenderse del cuerpo del padre y llevar una vida independiente, o quedarse adherido y formar una colonia. Este es el mecanismo reproductivo de los corales y las esponjas marinas.

Más en: Reproducción asexual

  1. Reproducción alternante

reproduccion de los animales alternante medusa
La medusa es uno de los pocos seres vivos de reproducción alternante.

Se entiende por reproducción alternante a un esquema reproductivo característico de las plantas simples y de ciertos animales primitivos, en el que se alternan generaciones que se reproducen sexualmente y otras que se reproducen asexualmente. De allí el nombre “alternante”.

Este mecanismo puede ejemplificarse con el caso de las medusas, cuyos cuerpos forman óvulos y espermatozoides que son expulsados al agua circundante, y allí en el medio ambiente se encuentran y fecundan, generando un cigoto que da origen a un pólipo.

Este pólipo es una forma de vida intermedia que se reproduce por gemación, produciendo yemas que se separan totalmente del cuerpo y se convierten eventualmente en medusas adultas.

Muy pocos seres vivos conocidos poseen este tipo doble de mecanismo reproductivo.

Sigue con: Reproducción de las plantas

Referencias:

Última edición: 13 de marzo de 2020. Cómo citar: "Reproducción de los animales". Autor: María Estela Raffino. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/reproduccion-de-los-animales/. Consultado: 07 de abril de 2020.