Peligro

Te explicamos qué es el peligro, sus diversas causas, ejemplos y qué tipos existen. Además, cómo se relaciona con el riesgo.

peligro
Existen diversos lenguajes cotidianos con los que advertir a terceros sobre el peligro.

¿Qué es el peligro?

Por peligro entendemos, según el diccionario, “el riesgo o la contingencia inminente de que suceda algún mal”, esto es, la posibilidad real de que suframos algún daño físico, emocional o de otro tipo.

Con esta palabra, proveniente del latín periculum (“prueba”, “riesgo” o “tentativa”), llamamos también a los lugares, situaciones o cosas que nos ponen en riesgo, es decir, a las cosas peligrosas, o que ponen en riesgo a nuestras propiedades o al medio ambiente. Dicho riesgo puede ser real e inminente (o sea, a corto plazo), o bien posible y abstracto (a mediano o largo plazo).

En la vida, estamos normalmente rodeados de peligro. El contagio de enfermedades, los accidentes domésticos, las malas decisiones afectivas, la bancarrota, un atentado terrorista, una caída en el baño, la lista de peligros imaginable es infinita y diversa, pero la urgencia con la que los percibimos siempre depende del contexto en que nos encontremos y de nuestra capacidad de percibir dicho riesgo como algo probable, posible o inminente.

De hecho, hemos diseñado toda una serie de lenguajes cotidianos con los que advertir a terceros sobre peligros insospechados o imperceptibles, como son las señales de tránsito (peligro de derrumbe, por ejemplo, o curvas peligrosas), o las advertencias de riesgo químico, tóxico o biológico que hay en laboratorios y desechos peligrosos.

La sensación de peligro, por lo demás, vinculada con el miedo y la angustia, es un elemento clave en la supervivencia de las especies, sobre todo en el mundo salvaje en el que los depredadores abundan. En el mundo de la humanidad, en cambio, la prevención y la planificación son respuestas colectivas para disminuir el peligro y tratar de vivir en un entorno más seguro.

Ver también: Inseguridad

Tipos de peligros

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Los peligros públicos, como las epidemias, ponen en riesgo a toda una población.

La manera de clasificar los peligros es atendiendo a su inminencia, o sea, al riesgo verdadero que entrañan, del siguiente modo:

  • Peligros latentes. Aquellos que se hallan en estado de latencia, o sea, que podrían ser capaces de generar daños y dolencias, pero aún no se han manifestado ni hay señales de que estén ocurriendo. Por ejemplo, un conjunto de residuos altamente inflamables que estén lejos de cualquier fuente de calor son un peligro latente, pues no hay razón real e inmediata para pensar que podría producirse un incendio, pero aún así existe la posibilidad futura de que ocurra de algún modo.
  • Peligros potenciales. Aquellos que poseen el potencial para causar daños y sufrimiento, aunque no se hayan producido todavía, o sea, que existen de manera real y concreta, pero no han acontecido. Por ejemplo, una vieja bomba de la Segunda Guerra Mundial que es descubierta enterrada bajo un parque es un peligro potencial, pues no ha detonado ni hay cómo saber si lo haga, pero podría hacerlo y lastimar a mucha gente.
  • Peligros activos. Aquellos que están ocurriendo de manera continua, causando daños conforme pasa el tiempo, y que ameritan algún tipo de acción para contrarrestrarlos. Por ejemplo: un incendio forestal que avanza devorando más y más árboles a su paso, generando todo tipo de gases tóxicos y destruyendo la fauna y flora local.
  • Peligros mitigados. Aquellos que han sido identificados ya, y respecto a los cuales se han tomado medidas para reducir o impedir sus daños, o sea, cuyas consecuencias han sido mitigadas mediante estrategias de prevención. Por ejemplo: ante una colina cuya estructura está en riesgo de colapso, se edifica un muro de contención para reducir el área afectada en caso de que ocurra dicho derrumbe.
  • Peligros públicos. Aquellos que ponen en riesgo abierto a la población de una ciudad o un Estado, sin discriminar entre quiénes puedan verse afectados o por qué. Por ejemplo: una epidemia altamente contagiosa es un peligro de salud pública, que de no ser atajado a tiempo puede convertirse en una catástrofe.

Riesgo y peligro

En el mundo de la prevención y la planificación, se suelen distinguir entre las categorías de riesgo y de peligro, dependiendo del grado de control que los seres humanos podamos ejercer sobre la actividad potencialmente dañina.

Por lo tanto, hablamos de peligro para referirnos a un elemento o condición intrínsecos a un proceso o actividad, y que pueden interrumpirlo o dañar la vida o la propiedad. Mientras que un riesgo depende de las probabilidades y de la capacidad de controlar un peligro ya identificado.

Dicho de otro modo: una fuga de gas es un peligro, pero el riesgo de explosión e incendio lo corremos si no la atendemos a tiempo. Un elemento radiactivo es un peligro, pero el riesgo de envenenamiento radiactivo lo corremos sólo si no tomamos las respectivas salvaguardas, como un traje aislante y envases de plomo.

Más en: Riesgo

Causas del peligro

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Algunas actividades conllevan peligros y por eso requieren protección especial.

El peligro puede tener causas muy numerosas, pero en general se pueden organizar en tres categorías, de acuerdo a su origen:

  • Peligros naturales, cuando se derivan de elementos, procesos y dinámicas propias del funcionamiento natural, ya sean peligros obvios o inesperados. Un ejemplo de ello es un volcán activo en las cercanías de una ciudad, cuyo riesgo de erupción pone en jaque la vida de miles de personas.
  • Peligros antrópicos, cuando provienen de actividades humanas o son consecuencia del estilo de vida humana en el planeta. El mejor ejemplo de ello es el cambio climático que afecta a todo el planeta, y cuya velocidad vertiginosa es consecuencia de la acumulación de gases industriales en la atmósfera.
  • Peligros propios de una actividad, aquellos que tienen que ver con el desempeño inmediato de un oficio, una actividad o una tarea. En este caso el peligro cesa tan pronto cesan dichas actividades. Un ejemplo de ello es el riesgo de quemarse que corre un bombero al apagar un incendio.

Sigue con: Vulnerabilidad

Referencias

¿Cómo citar?

"Peligro". Autor: Equipo editorial, Etecé. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/peligro/. Última edición: 5 de agosto de 2021. Consultado: 16 de septiembre de 2021

Sobre el autor

Última edición: 5 agosto, 2021

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