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Concepto de Inteligencia


¿Qué es la Inteligencia?

A la hora de definir el concepto “inteligencia“,  podríamos decir que es la capacidad de, ante una situación o diversas opciones, saber elegir la correcta o aquella más acertada. Es entender, elaborar, razonar, realizar operaciones lógicas, etc. También podemos afirmar que es dar el mejor uso de los conocimientos que poseíamos previamente.

Etimológicamente hablando, la palabra inteligencia proviene del vocablo latino intelligentia que quiere decir “unir de nuevo”. Este concepto se define como la capacidad de entender o conocer. Tiene que ver con saber escoger entre varias opciones para resolver un problema.

La podemos diferenciar de lo que es la sabiduría ya que esta última solo implica una acumulación de conocimientos. La inteligencia es una capacidad que todas las personas poseen, sin embargo no todos la tienen igual de estimulada o desarrollada. Es por esta razón que siempre se recomienda una estimulación temprana, ya que así se obtendrán mejores resultados. Hay muchas formas de estimular la inteligencia, como por ejemplo los juegos y los rompecabezas. De esta manera los niños pueden desarrollar su capacidad de reconocer y relacionar, y de trabajar lógicamente.

Inteligencia en Psicología

La inteligencia ha sido uno de los temas principales de investigación y de debate por la psicología. Tanto la escuela de psicología genética como la escuela conductista y cognitiva, se han ocupado cada uno a su manera.

Piaget centró sus estudios en las capacidades de los niños para el desarrollo de sus capacidades cognitivas. Así, bajo ciertos experimentos en forma de juegos, pudo establecer fases definidas en las cuales los niños adquieren cierto tipo de conocimiento práctico (noción de objeto presente-ausente, por ejemplo). Estos estudios significaron un fuerte avance para la psicología de la época.

Inteligencia

(Inteligencia.)

Por otra parte, la escuela conductista ha tenido avances más controvertidos. Desarrollada en los Estados Unidos, esta corriente de psicología -cuyo objetivo es la predicción y control de la conducta-, se caracterizó por un fuerte uso de la experimentación y rígidas estructuras conceptuales. Uno de sus estandartes fue (y es) la aplicación de distintos tipos de tests para obtener resultados precisos y sistematizados. Sin duda, el test más conocido es el de CI, o coeficiente intelectual.

Según la opinión popular, este test mediría cuán inteligente es uno o no. Sin embargo, esto no es así y tiene una gran cantidad de matices para tener en cuenta. El primer gran problema con el que nos encontramos, es que sólo mide un tipo de “inteligencia”: la lógica-formal, los procesos de deducción ¿Qué hubiese pasado si Mozart hubiese hecho un test de CI? Quizás hubiese dado un bajo resultado, ya que a pesar de ser un genio en la música no tiene por qué ser necesariamente una persona brillante en los procesos lógico-formales. Como vemos, los tests de CI dejan de lado mucha información valiosa que no tiene por qué cuadrar en sus parámetros.

Es importante recalcar que la inteligencia no es algo completamente innato, una persona puede tener mayor o menor facilidad para adquirir ciertos tipos de conocimiento, pero sacando casos excepcionales, todos podemos llegar al mismo tipo de conocimiento o “inteligencia” si nos lo proponemos. Por eso debemos tomar la inteligencia como un potencial a ser desarrollado y no como una sentencia definitiva, es una herramienta pero nunca una condena.

La inteligencia es una de las capacidades del ser humano, junto a la voluntad, que nos diferencia de los animales. El hecho de ser racionales y contar con una inteligencia superior nos distingue como seres humanos pensantes.

Definición de inteligencia

El concepto de inteligencia, sin embargo, es un término muy discutido dentro de varias disciplinas que intentan definir esta capacidad partiendo de distintos puntos de vista. Ya sea la medicina, la psicología o la filosofía, todas ellas, entre otras, buscan definir qué es la inteligencia y sus características.

En el pasado, solía medirse la inteligencia mediante “tests” o pruebas que se hacían por escrito a fin de calcular la inteligencia de cada persona. Sin embargo, se sabe que la inteligencia no es un número cuantificable. No hay una forma única de definir qué es la inteligencia ni las áreas de la actividad humana donde se desarrolle. La inteligencia no es tan sólo matemática, por ejemplo, sino que incluso abarca aspectos sociales y emotivos.

Se entiende por inteligencia, en una forma general, la capacidad que tiene un ser humano de asimilar, retener y procesar información, además de utilizarla para la resolución de problemas. Es cierto que esto también pueden hacerlo ordenadores y animales, pero el ser humano es capaz de controlar sus capacidades mentales y manejar la información mediante la razón. El ser humano puede dirigir su comportamiento y resolver los problemas del día a día mediante su inteligencia.

La teoría de las inteligencias múltiples

Howard Gardner, famoso psicólogo nacido en el siglo XX, ha propuesto su teoría de las inteligencias múltiples que aún hoy se halla en vigencia. Él postula que no tenemos una única inteligencia o capacidad mental sino siete.

Estas inteligencias son la lógico-matemática, la espacial, la lingüística, la musical, la corporal, la interpersonal y la intrapersonal. Por eso es que no podemos medir la inteligencia de un ser humano partiendo de la cuantificación de una sola de ellas, sino que debemos considerar todas ellas al mismo tiempo, ya que algunos individuos pueden tener una de ellas más desarrollado o menos desarrollada.

Además, la inteligencia se ve afectada por múltiples factores, como ser la atención de una persona, la capacidad de observación del mundo, el modo de aprender de cada individuo, etcétera, que modifican la forma de aprehender el mundo. Lo mismo sucede con el estado de ánimo y la salud psíquica y física, por ejemplo.

La importancia de nuestro cerebro

Inteligencia

(El cerebro.)

Para comprender el mundo y aprender nuevos conocimientos, así como para resolver problemas, necesitamos usar ambos hemisferios de nuestro cerebro (llamados hemisferio derecho y hemisferio izquierdo). No todos utilizamos nuestro cerebro de la misma forma, sino que depende de cada uno que predomine el uso de un hemisferio u otro.

  • El hemisferio derecho trata las totalidades y procesa los conocimientos al mismo tiempo. Esta parte del cerebro utiliza los conocimientos previos para crear nuevas ideas y descubre de qué manera hacer las cosas. Quien utiliza más el hemisferio derecho es inventor y tiene una visión holística de las cosas. A la vez es muy creativo y concreto, ya que capta el mundo tal cual es y ve las cosas en su relación con las otras en el espacio.
  • El hemisferio izquierdo, por el contrario, capta las cosas secuencialmente, primero A, después B, etcétera, es decir, que procesa una cosa a la vez, atendiendo a los detalles y de manera lógica. Además busca los datos que son verificables y estudia las cosas de manera analítica, paso a paso. Las conclusiones que saca se basan en la lógica y lo hace de manera específica y lineal.

Las etapas evolutivas de la inteligencia

Jean Piaget, psicólogo suizo, se interesó notablemente por la inteligencia humana y la forma en que se desarrolla el pensamiento y las operaciones mentales. Indicó que los seres humanos pasamos por cuatro etapas o períodos de desarrollo de la inteligencia. Estas etapas están determinadas por el tipo de operaciones mentales que podemos realizar.

La primera etapa es la sensorio-motriz, en la que la inteligencia está determinada por la manipulación de objetos y se adquieren los primeros esquemas de aprendizaje (es la etapa lactante hasta los dos años de edad). Luego, en la etapa pre-operacional, el niño o niña de entre dos a siete años se desarrolla el lenguaje de manera gradual. Hasta los once años el niño o niña pasa a la etapa de operaciones concretas en la que puede realizar operaciones lógicas, es decir, puede resolver un problema. Luego, se pasa a la etapa de operaciones formales, en la que el púber o preadolescente ya posee un pensamiento abstracto y es capaz de resolver problemas mayores y complejos. Puede usar un lenguaje metafórico y desarrolla, además, interés social. Es la etapa en que se desarrolla la identidad de una persona así como su personalidad adulta.

Es preciso recordar que la inteligencia se ve influenciada por muchos factores, como puede ser la herencia, el medio social, o la educación, y que dependerá de cada ser humano su desarrollo. Además, la inteligencia no trabaja sola, sino que depende de muchas otras capacidades cognitivas como la memoria o la atención.

Inteligencia artificial y espionaje

El término inteligencia se ha relacionado también con la inteligencia artificial (en relación con la informática y la creación de máquinas o robots inteligentes) y el espionaje (con respecto a los grupos de personas que se encargan de recoger información relacionada, principalmente, con el crimen, los criminales, los grupos mafiosos, etcétera).


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