Reciclaje

Te explicamos qué es el reciclaje, qué tipos existen y cuáles son sus beneficios. Además, te contamos qué es la regla de las tres R.

Los contenedores diferenciados permiten separar los desechos que pueden ser reciclados.
El reciclaje es el proceso de reincorporación a la cadena productiva de materiales usados.

¿Qué es el reciclaje?

El reciclaje es el proceso de reincorporación a la cadena productiva de ciertos materiales usados y desechados. En otras palabras, es el proceso de dar nuevo uso a cierto tipo de desechos, que pasan a constituir materia prima para nuevas elaboraciones. Con esto se ahorra en materiales básicos, se ahorra en energía y se disminuye el impacto medioambiental de ambos productos (el nuevo y el reciclado).

Los materiales que pueden reciclarse se conocen como reciclables, y suelen ser el vidrio, el papel, el cartón, la mayoría de los metales ferrosos y no ferrosos, ciertos tipos de plástico, las telas y textiles, las maderas y ciertos componentes electrónicos. Existen otros tipos de materiales que podrían también ser reciclables, pero no suelen serlo debido a que los altos costos del proceso y la gran dificultad técnica involucrada lo hacen poco rentable.

El reciclaje es una forma de matizar o paliar la acumulación de materiales de desecho propios de la vida industrial y la sociedad de consumo. Es una de las principales formas de combatir la contaminación por acumulación de residuos físicos, que consiste en la dispersión de elementos sólidos en el entorno natural, donde su proceso de degradación se hace lento o a veces imposible, y donde su presencia además altera de manera impredecible la dinámica química y física del entorno.

Un ejemplo de este tipo de contaminación ocurre con los desechos de vidrio, como las botellas, las cuales pueden actuar como una lupa y concentrar los rayos del sol sobre la vegetación seca del verano, y luego desencadenar incendios que a su vez contaminan la atmósfera y acaban con la vida local. Así, de disponer correctamente de dicho vidrio, se lo puede reinsertar en el circuito productivo, para ser fundido y vuelto a moldear en un nuevo recipiente útil.

Los materiales reciclables y contenedores de reciclaje se identifican normalmente con el símbolo internacional del reciclaje: un triángulo conformado por tres flechas gruesas que se apuntan recíprocamente, inspirado en la célebre Banda de Moebius, y que remite a la perpetuación de la vida útil de los materiales.

Ver también: Reciclar

Importancia del reciclaje

El reciclaje es fundamental para contrarrestar el impacto de los productos en el medio ambiente y reducir la cantidad de desechos que producimos. Es sumamente importante reciclar porque no solo impide que ciertos materiales acaben dañando el medio ambiente, sino que además retroalimenta el circuito productivo con materias primas a bajo costo, lo cual contribuye con la economía y crea y sostiene necesarios empleos. Alrededor de un 37 % del papel fabricado a nivel mundial proviene del reciclaje.

Más en: Importancia de reciclar

Beneficios del reciclaje

Los trabajadores recogen los materiales reciclables.
El reciclaje no solo beneficia al ecosistema sino que también ofrece empleos.

Entre los principales beneficios del reciclaje están:

  • Reduce la presencia de desechos sólidos en la naturaleza, y por lo tanto reduce el efecto que dichos materiales puedan tener en el ecosistema.
  • Reduce el consumo de materias primas, y por lo tanto también las consecuencias de su extracción de la naturaleza.
  • Otorga una nueva vida a ciertos materiales, abaratando el costo de producción de ciertos nuevos productos.
  • Permite ahorrar considerables cantidades de energía, dado que es más económico reciclar ciertos materiales que producirlos de nuevo.
  • Disminuye la demanda de los vertederos de basura, dado que se llenan a un ritmo mucho más lento.
  • Brinda empleo a los trabajadores de la industria del reciclaje.

Tipos de reciclaje

Los operarios separan los desechos para prepararlos para el reciclaje.
El reciclaje a menudo implica la selección, limpieza y molido de los materiales.

El reciclaje se clasifica, comúnmente, en base al tipo de procedimientos que requiere el reaprovechamiento de los materiales reciclados. De este modo, podemos distinguir entre:

  • Reciclaje mecánico. Es aquel que utiliza máquinas y trabajadores para procesar físicamente los materiales reciclados. Esto a menudo implica la selección, limpieza y molido de los materiales, para su posterior reaprovechamiento químico o físico. Este tipo de reciclaje es propio de ciertos tipos de plásticos no muy degradados.
  • Reciclaje químico. Es aquel que utiliza sustancias químicas potentes o procedimientos físicos intensos para disolver o reducir los materiales de desecho a sus componentes más básicos, para su posterior aprovechamiento. Estos métodos pueden incluir: craqueo térmico (entre 500 a 800 °C), hidrogenación o hidrocraqueo. Muchos tipos de plástico y de materiales de origen orgánico pueden reducirse de este modo a material aprovechable.
  • Reciclaje biológico. Es aquel que somete los materiales a reciclar a la acción de agentes biológicos como bacterias u hongos, que los descomponen de manera natural y en presencia o ausencia de oxígeno. Este tipo de reciclaje está reservado para desechos de origen orgánico, como restos alimenticios o desechos naturales.
  • Reciclaje energético. Es aquel que utiliza calor a gran intensidad para reducir o eliminar el material reciclado, sacando provecho a la energía así obtenida para calefaccionar aire o agua. Consiste básicamente en la incineración de ciertos materiales que no pueden ser aprovechados de otra manera.

Regla de las 3R

Se conoce como la “regla de las tres erres” o “regla de las 3R” a un principio general de la economía sustentable, que propone tres reglas básicas como criterio general a la hora de lidiar con los materiales de desecho:

  • Reducir. Implica consumir lo necesario, evitando los derroches y malgastos para que no haga falta producir más de la cuenta. Esto significa no solo la merma en la cantidad de basura producida, sino también la reducción del consumo de energía y materias primas. Por ejemplo, al apagar las luces que no usamos y cerrar el grifo de agua durante el lavado de manos, reducimos la cantidad de recursos que usamos sin necesidad.
  • Reusar. Implica utilizar lo más posible los productos y tratar de darles una segunda vida, en su mismo rubro o en algún otro. Esto significa alargar la vida útil de las cosas lo más posible, en lugar de consumir cosas de un único y rápido uso, que en pocos instantes pasan de ser un producto útil a ser basura. Por ejemplo, al utilizar ciertos envases para sembrar nuestras plantas, o las bolsas plásticas para la basura, estamos alargando la vida útil de estos materiales que, de otro modo, irían a dar a la basura directamente.
  • Reciclar. Implica en primer lugar separar la basura biodegradable y líquida de los materiales reciclables, que deben seguir un rumbo distinto: ser procesados y reinsertados como materia prima en el circuito productivo. Este debe ser el destino de todos materiales reciclables que no sean reutilizados por el propio consumidor. Por ejemplo, las latas (metal) y las botellas (vidrio) pueden reciclarse para formar nuevos productos, en vez de ir a dar a un vertedero.

Más en: Las tres R

Referencias

¿Cómo citar?

"Reciclaje". Autor: Equipo editorial, Etecé. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/reciclaje/. Última edición: 25 de noviembre de 2022. Consultado: 24 de febrero de 2024

Sobre el autor

Última edición: 25 noviembre, 2022

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