Te explicamos qué es el poder público y cuáles son sus características y sus ramas. Además, su relación con el poder político.

¿Qué es el poder público?
El poder público es el conjunto de órganos, autoridades y atribuciones de un Estado, es decir, las instituciones que gobiernan y administran un país sobre la base de la ley y el monopolio de la violencia. En los países democráticos, dicho poder lo ejercen ciertas autoridades que deben representar a los ciudadanos, lo que otorga legitimidad a sus decisiones y acciones. Muchas de las tareas cotidianas del Estado las realizan funcionarios públicos.
Por lo tanto, se puede afirmar que todo poder público emana del Estado, y en un sentido más concreto, de los órganos e instituciones que lo conforman. En este sentido, se rige por un ordenamiento jurídico, es decir, por un conjunto de leyes que rigen a la sociedad, especialmente por una Constitución. Es decir que el poder público se suele considerar legítimo solamente si actúa en conformidad con la ley y la Constitución.
Para garantizar el cumplimiento de la ley, el poder público tiene la facultad de coaccionar a los ciudadanos, por ejemplo, mediante el accionar de la policía, siempre y cuando no exceda los límites legales impuestos al uso estatal de la violencia.
Para evitar abusos de poder, arbitrariedades y vulneraciones de derechos, los regímenes democráticos y republicanos adoptan la división de poderes, que distribuye el poder público en tres ramas o poderes del Estado y establece un sistema de mutua vigilancia y contrapeso. De este modo, las instituciones del poder público se agrupan en los poderes Ejecutivo (gobierno, administración y ejecución de leyes),Legislativo(creación, promulgación o derogación de leyes) y Judicial (administración de la justicia).
Puntos clave
- El poder público es el conjunto de instituciones, autoridades y atribuciones de un Estado.
- Se considera legítimo cuando sus autoridades y su funcionamiento se adecuan a la ley y la Constitución.
- Para asegurar el cumplimiento de la ley, puede ejercer la coacción, amparado en el monopolio estatal de la violencia.
- En los países republicanos, se distribuye en tres ramas independientes: Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y Poder Judicial.
Ver también: Poderes del Estado
Características del poder público
El poder público tiene una serie de características que garantizan el funcionamiento de las sociedades estatales. En este sentido, el poder público es:
- Coercitivo. Cuenta con un órgano coactivo que permite imponer sus decisiones a los individuos, con o sin su consentimiento, amparado en la ley y en el monopolio legítimo de la violencia.
- Legal y legítimo. En los países que garantizan el Estado de derecho, el poder público se enmarca en la ley constitucional. Sus autoridades son consideradas legítimas cuando son elegidas de acuerdo con criterios predeterminados, como el sufragio, y cuando sus acciones no transgreden las leyes.
- Organizado. Responde a un orden jerárquico que, en sus distintas áreas, permite la administración de los asuntos que incumben tanto al Estado como a la ciudadanía, mediante la articulación de los distintos órganos e instituciones.
- Autónomo. Si bien existen distintos niveles de dependencia dentro del Estado, el poder público en sí mismo es soberano y autónomo respecto a otras entidades políticas soberanas, y se relaciona con estas mediante órganos encargados de la diplomacia y las relaciones internacionales.
- Equilibrado. Las instituciones se distribuyen en tres ramas o poderes del Estado que son independientes entre sí. Estas se vigilan mutuamente y garantizan el sostenimiento de un equilibrio o contrapeso de poderes.
Ramas del poder público
En los regímenes democráticos y republicanos, el poder público se distribuye en tres ramas o poderes del Estado, según la teoría de la separación de poderes formulada en el siglo XVIII por el filósofo francés Montesquieu (1689-1755). Estas tres ramas del poder público tienen la misión de vigilarse mutuamente y de servir de contrapeso a las decisiones de las otras, para evitar el autoritarismo y los abusos de poder, y proteger los derechos y las libertades de los ciudadanos.
Las tres ramas del poder público son el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial.
Poder Ejecutivo
El Poder Ejecutivo ejerce el gobierno y la conducción política y administrativa del país, que recae en manos de un presidente o primer ministro, generalmente elegido por la voluntad popular en elecciones democráticas. También forman parte de este poder los ministros, gobernadores, alcaldes e intendentes, y las autoridades de los distintos organismos públicos que son designadas por el presidente.
En ocasiones, estas figuras pueden ser removidas de su cargo por los otros poderes del Estado, siempre y cuando estos se ajusten a las razones y los procedimientos establecidos en la Constitución.
Poder Legislativo
El Poder Legislativo se ocupa de redactar, promulgar, corregir o derogar las leyes que regulan el funcionamiento de la sociedad y el Estado. Dichas leyes pueden ser temporales o permanentes, y en ocasiones pueden ser vetadas por el presidente, o declaradas inconstitucionales por los tribunales judiciales, cuando contradicen lo establecido en la Constitución.
El Poder Legislativo lo ejerce el Parlamento, cuyos miembros son elegidos por el voto popular y representan a las distintas fuerzas políticas del país.
Poder Judicial
El Poder Judicial es el encargado de la administración de la justicia, es decir, de interpretar lo establecido en la Constitución y las leyes para hacerlas cumplir. Esto implica evaluar casos, llevar adelante investigaciones, juzgar, imponer sanciones y otorgar compensaciones.
Este poder suele estar constituido por una jerarquía de tribunales y juzgados, encabezados por el Tribunal Supremo de Justicia, y los jueces son muchas veces designados por los poderes Legislativo o Ejecutivo. Además, se organiza en distintas salas o cortes para atender cada asunto específico que requiere la ley.
Poder público y poder político
El poder político es la capacidad de dirigir o influir que tienen los distintos actores políticos de una sociedad, tanto dentro como fuera del Estado, y que les permite participar de forma directa o indirecta en el modo en que se conduce el país. El poder político legítimo es aquel que se ejerce dentro del marco establecido por la ley, mientras que aquel que no se adapta al ordenamiento jurídico es considerado ilegítimo o, incluso, ilegal.
Por ejemplo, en las sociedades democráticas, tanto el Poder Ejecutivo como el Legislativo dependen de la legitimación que les concede el voto popular, ya que cualquier designación contraria a la ley de sufragio es declarada inconstitucional. En cambio, el Poder Judicial se legitima mediante la designación de sus miembros por otros mecanismos, establecidos en el marco jurídico de cada país y que suelen involucrar a los otros poderes del Estado.
Si bien el poder político es principalmente ejercido por las instituciones y dirigentes que encabezan el poder público, especialmente los poderes Ejecutivo y Legislativo, también se puede tener poder político sin formar parte del Estado. Esto ocurre, por ejemplo, con los partidos y movimientos políticos que tienen poca o ninguna representación parlamentaria pero que efectúan acciones callejeras significativas, los gremios o sindicatos, los movimientos sociales o ciertos grupos de la sociedad civil organizada.
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Referencias
- Bobbio, N., Matteucci, N. y Pasquino, G. (Dirs.). (2015). Diccionario de política. Siglo XXI.
- Munro, A. (2024). Power. Encyclopedia Britannica. https://www.britannica.com
- Real Academia Española. (s. f.). Poderes públicos. Diccionario panhispánico del español jurídico (DPEJ). https://dpej.rae.es
- The Editors of Encyclopaedia Britannica. (2024). Separation of powers. Encyclopedia Britannica. https://www.britannica.com
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