Te explicamos cuáles son los componentes observables del universo y cuáles son sus características. Además, los tipos de materia y energía.

¿Cuáles son los componentes del universo?
Los componentes del universo son los diferentes tipos de objetos naturales que conforman la estructura observable del universo.
El universo no tiene un límite conocido y se encuentra en constante expansión. En su interior, existen enormes extensiones de vacío, interrumpidas por voluminosas acumulaciones de materia y energía que, dependiendo de su composición y sus dinámicas, pueden dar lugar a diferentes tipos de objetos astronómicos.
Desde un punto de vista astrofísico, el universo está compuesto por:
- Átomos y moléculas. Incluyen estrellas, planetas, galaxias y todos los objetos que podemos observar directamente.
- Materia oscura. Es un tipo de materia que no se puede observar, ya que no emite radiación electromagnética. Constituye el 27 % de la materia del universo.
- Energía oscura. Es la forma de energía que empuja el universo hacia su expansión. Aunque su presencia forma parte de una teorización cosmológica, representa el 68 % del total del universo.
Los objetos astronómicos se pueden observar a través de telescopios, algunos más pequeños y otros superpotentes, como el telescopio espacial Hubble.
Puntos clave
- Los componentes del universo son los diferentes tipos de objetos naturales que conforman la estructura observable del universo.
- Se pueden observar a través de telescopios.
- Las galaxias son conjuntos de estrellas, planetas, gases, polvo cósmico y materia oscura unidos entre sí por fuerzas gravitacionales.
- Las estrellas son cuerpos celestes que emiten luz y calor de manera propia.
- Los planetas son objetos celestes que orbitan alrededor de una estrella, tienen forma esférica y no comparten su órbita con otros objetos similares.
- Los satélites son cuerpos celestes que orbitan a un planeta mayor y lo acompañan en su movimiento de traslación.
- Los asteroides son cuerpos rocosos o metálicos más pequeños que los planetas.
- Los cometas son objetos espaciales constituidos principalmente por rocas, hielo y polvo, que orbitan alrededor del Sol.
- Los meteoroides son cuerpos celestes muy pequeños, inferiores a los 50 metros de diámetro.
- Ver además: Cuerpos celestes
Galaxias

Las galaxias son conjuntos de estrellas, planetas, gases, polvo cósmico y materia oscura unidos entre sí por fuerzas gravitacionales.
Suelen tener una apariencia blanquecina, tal y como ocurre con la galaxia donde se encuentra el sistema solar, la Vía Láctea. Esta galaxia es llamada así porque su apariencia recuerda a un chorro de leche derramada, que los griegos antiguos atribuyeron en su mitología a la leche materna de la diosa Hera (Juno, para los romanos).
Existen aproximadamente 2 mil millones de galaxias en el universo, agrupadas en clústeres o grupos locales. Cada una puede oscilar entre cientos y millones de años luz de extensión, y tener diferentes formas: existen galaxias en espiral, galaxias elípticas y galaxias irregulares.
Una galaxia promedio tiene entre 200 y 400 millones de estrellas diferentes.
- Más en: Galaxia
Estrellas

Las estrellas son cuerpos celestes que emiten luz y calor de manera propia. Las estrellas conservan su forma esférica debido a la acción de su propia gravedad, lo suficientemente grande como para impedir que sus componentes se esparzan por el universo. El mejor ejemplo de estrella es el Sol.
La mayoría de las estrellas están conformadas por hidrógeno, helio y otros elementos químicos livianos, sometidos por la gravedad a inmensas presiones que ocasionan su fusión nuclear.
Existen estrellas de diferentes tipos, dependiendo de su tamaño, su luminosidad y su temperatura. De acuerdo al sistema de clasificación Morgan-Keenan (MK), existen siete tipos de estrellas o “clases espectrales”: O, B, A, F, G, K y M.
- Estrellas tipo O. Son las más calientes; sus temperaturas rondan los 33.000 grados Kelvin (K). Su color tiende hacia el azul y presentan una luminosidad equivalente a 30.000 veces la del Sol. Asimismo, suelen tener alrededor de 16 veces la masa del Sol y un radio 6,6 veces más grande.
- Estrellas tipo B. Son las siguientes estrellas de mayor calor y luminosidad, cuya luz es azulada o azul blancuzco. Su temperatura oscila entre los 10.000 y los 33.000 K y su luminosidad es 25.000 veces la del Sol. Tienen entre 2,1 y 16 veces la masa solar y un radio entre 1,8 y 6,6 veces más grande que el del Sol.
- Estrellas tipo A. Son estrellas calientes y luminosas, de luz blanca, que en la distancia puede percibirse un poco azulada. Su temperatura ronda entre los 7.500 y 10.000 K, y su luminosidad es entre 5 y 25 veces la del Sol. Su masa promedio oscila entre 5 y 1,4 veces la del Sol, y su radio es de entre 1,4 y 1,8 veces el radio solar.
- Estrellas tipo F. Son las estrellas “intermedias” de la escala, de luz blanco-amarillenta, entre 1,5 y 5 veces más intensa que la del Sol. Su temperatura ronda los 6.000 o 7.500 K, y son ligeramente más grandes que el Sol (entre 1,04 y 1,5 veces su masa, y entre 1,15 y 1,4 veces su radio).
- Estrellas tipo G. Son las primeras estrellas de menor brillo y temperatura de la escala, cuya luz amarillenta puede percibirse como amarillo blancuzco en la distancia. Su temperatura oscila entre los 5.200 y los 6.000 K, y su comparación con el Sol se da en términos mucho más igualitarios: tienen entre 0,8 y 1,04 veces la masa solar, entre 0,96 y 1,15 veces el radio solar, y entre 0,6 y 1,5 veces la luminosidad del Sol.
- Estrellas tipo K. Son las estrellas intermedias del espectro frío de la clasificación, con 3.700 a 5.200 K de temperatura promedio. Su luz anaranjada tiene entre 0,08 y 0,6 veces la intensidad de la solar, y su tamaño es ligeramente más pequeño: entre 0,45 y 0,8 veces la masa solar y entre 0,7 y 0,96 veces su radio.
- Estrellas tipo M. Son las estrellas más frías que se conocen, cuya temperatura es inferior a 3.700 K. De luz roja o naranja, son estrellas pequeñas con 0,45 masas solares o menos, y un radio menor a 0,7 veces el solar.
A esta clasificación estelar, se le suma un número del 0 (máximo) al 9 (mínimo) para indicar el nivel de temperatura de una estrella dentro de su categoría. De este modo, el Sol es una estrella tipo G2, es decir, de las más calientes de la categoría G.
Mientras más caliente es una estrella, mayores niveles de energía y radiación emite; y mientras más fría es, mayores elementos pesados (metales y tierras raras) se depositan en su interior.
- Más en: Estrellas
Planetas
Según la definición propuesta por la Unión Astronómica Internacional en 2006, los planetas son objetos celestes que orbitan alrededor de una estrella, tienen forma esférica y no comparten su órbita con otros objetos similares.
Dado que los planetas se forman a partir de nubes de gases y polvo celeste ya existentes, su composición y características pueden variar significativamente y dependen en buena medida de su cercanía o lejanía respecto de una estrella.
Por ejemplo, Mercurio tiene una atmósfera muy débil y tenue, compuesta de gases livianos, debido a su cercanía con el Sol; mientras que la atmósfera de Júpiter, cientos de millones de kilómetros más lejos, es densa y está compuesta por hidrógeno, helio y gases pesados como el etano, el metano y el amoníaco.
Existen muchas formas de clasificar los planetas. Una de las más conocidas es según su estructura y distingue entre:
- Planetas terrestres. Tienden a ser pequeños, sólidos y rocosos. La Tierra, Venus, Marte y Mercurio son ejemplos de este tipo de planetas.
- Planetas gaseosos. Tienden a ser grandes, de poca densidad, y estar compuestos de gases. Júpiter, Saturno, Neptuno y Urano son ejemplos de este tipo de planetas.
Aparte de estas dos categorías, existen también los “planetas enanos” o “planetoides”. Se trata de cuerpos celestes muy similares a un planeta pero de pequeño tamaño, incapaces de ejercer el dominio orbital (o sea, de tener una órbita exclusiva). Plutón y Ceres son ejemplos de este tipo de planetas.
El nombre “planeta” proviene del griego antiguo planetes (“errantes”), en alusión a su continuo desplazamiento.
- Más en: Planeta
Satélites

Los satélites son cuerpos celestes que orbitan a un planeta mayor y lo acompañan en su movimiento de traslación, pues se encuentran atrapados en su campo gravitatorio.
De tamaño, naturaleza y proporciones muy variables, los satélites pueden ser esféricos, como la Luna; o irregulares, como Deimos, uno de los mayores satélites de Marte.
Algunos planetas tienen un solo satélite, como es el caso de la Tierra; y otros tienen docenas de ellos, como Júpiter, al cual se le han contabilizado hasta la fecha 92 satélites.
- Más en: Satélites naturales
Asteroides
Los asteroides son cuerpos rocosos o metálicos más pequeños que los planetas.
De tamaño y forma variable, a menudo irregular, estos fragmentos dispersos de materia pueden hallarse en solitario o conformando campos de asteroides, es decir, aglomeraciones más o menos densas. En el sistema solar, existe un cinturón de asteroides entre las órbitas de Marte y Júpiter.
Los asteroides carecen de atmósfera y no responden a un campo gravitatorio propio. Mientras algunos permanecen estables dentro de un campo o cinturón, otros se desplazan a lo largo de órbitas más o menos erráticas en torno a una estrella, por lo que pueden llegar a protagonizar grandes impactos estelares.
- Más en: Asteroide
Cometas

Los cometas son objetos espaciales constituidos principalmente por rocas, hielo y polvo, que orbitan alrededor del Sol. Al aproximarse a un astro caliente, se evaporan y dejan tras de sí una estela conocida como “cola”.
Los cometas se desplazan a lo largo de órbitas elípticas y prolongadas, de gran excentricidad. Otra característica de muchos cometas es su recurrencia, lo que significa que son visibles desde la Tierra siguiendo un intervalo regular de tiempo.
- Más en: Cometa
Meteoroides
Los meteoroides son cuerpos celestes muy pequeños, inferiores a los 50 metros de diámetro, que se producen por la fragmentación de algún cuerpo mayor, como un cometa o un asteroide.
Compuestos por minerales y metales de variada índole, estos fragmentos persiguen una trayectoria errática que a menudo los hace quedar atrapados en el campo gravitatorio de algún planeta.
Cuando un meteoroide ingresa a la atmósfera planetaria, pasa a denominarse “meteoro”. Normalmente, la fricción atmosférica lo calienta y desintegra, y lo reduce a polvo antes de impactar con el planeta. En otros casos, estos fragmentos sólidos alcanzan la superficie planetaria e impactan en ella. En este caso, reciben el nombre de “meteoritos”.
Sigue con:
Referencias
- AstroMía. (s. f.). Clasificación de las estrellas. https://www.astromia.com
- European Space Agency. (2014). El universo. ESA Kids. https://www.esa.int
- Museo de La Plata. (s. f.) Meteoritos. Facultad de Ciencias Naturales y Museo, Universidad Nacional de La Plata. https://www.museo.fcnym.unlp.edu.ar
- NASA Ciencia. (2021). ¿Qué es un asteroide? https://ciencia.nasa.gov
- NASA Ciencia. (2021). ¿Qué es una galaxia? https://spaceplace.nasa.gov
- NASA Ciencia. (2024). What is the Universe? https://science.nasa.gov
- StarChild. (s. f.). Los planetas y los planetas enanos. https://starchild.gsfc.nasa.gov
- Visotsky, J. V. (2023). OVNIS: qué sabe la ciencia sobre la vida en otros planetas. Comisión de Investigaciones Científicas, Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Argentina. https://www.cic.gba.gob.ar
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