Concepto de
Mitómano

Te explicamos qué es un mitómano, las diferencias con un mentiroso y sus características. Además, cómo ayudar a un mitómano.

mitomano
Un mitómano cuenta mentiras o exageraciones incluso cuando no lo benefician.

¿Qué es un mitómano?

Se llama mitómanos a quienes sufren de mitomanía, mentira patológica o pseudología fantástica, es decir, a quienes padecen de una condición psicológica que los lleva a decir mentiras de manera compulsiva e incontrolable, incluso cuando no reciben ningún tipo de beneficio al hacerlo.

La mitomanía fue descrita por vez primera en 1898 por Anton Delbrück, y proviene de los vocablos griegos mythos, “relato”, y mania, “furia” o “locura”. En la actualidad se considera como uno de los posibles síntomas de problemas psiquiátricos o psicológicos mucho más complejos, como pueden ser los trastornos de la personalidad o las psicopatías.

No debe confundirse una propensión “normal” a la mentira, es decir, a una persona mentirosa, que es éticamente cuestionable pero está en sus cabales, con un mitómano. Las personas aquejadas de esta enfermedad simplemente no pueden no mentir, y no lo hacen de manera esporádica, sino constante.

Un mitómano no miente buscando una ganancia material, como en el caso de la gente que miente para su beneficio, sino en la satisfacción de conductas impulsivas motivadas por alteraciones de la química cerebral, o bien como un mecanismo defensivo de personas con una mentalidad difícil y problemática.

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Características de un mitómano

La mitomanía, como la gente, puede presentarse de muchas formas distintas, pero en general es posible reconocer a un mitómano porque:

  • Lo esencial: mienten y exageran lo dicho muy a menudo, incluso en situaciones en las que decir la verdad les resultaría más beneficioso. Esto último es muy distintivo del mitómano, pues el mentiroso simplemente busca beneficiarse a través de una mentira.
  • Adoptan historias contadas por terceros y las cuentan como si fueran propias, o las distorsionan para adaptarlas a su historia de vida.
  • Son adictos a la atención de los demás, y en particular a la posibilidad de sorprender a los otros con historias asombrosas, fantásticas o giros impredecibles de lo dicho, incluso cuando ello raya en lo increíble.
  • Olvidan las mentiras dichas y son incapaces de sostener una misma versión, por lo que van alterándola con cada repetición o recuerdo.
  • Pueden tener personalidades inseguras y de baja autoestima, que se ocultan detrás de la fantasía creada.

¿Cómo ayudar a un mitómano?

La mitomanía es un problema complejo que puede tener múltiples raíces y que requiere de asistencia profesional psicológica o incluso psiquiátrica, pues puede tratarse de un síntoma apenas de una problemática más profunda. De modo que lo ideal es que el mitómano pueda hallar un espacio de confianza psicológica en el que pueda iniciar el lento proceso de bajar sus defensas y aceptar la realidad.

Para ello, muchas veces se acude a ejercicios y técnicas de confrontación con la verdad, a través de las cuales se convence al mitómano de que no requiere de la mentira para ser aceptado o querido por los demás, sino todo lo contrario. Pocas veces tiene sentido enrostrarles su mentira y confrontarlos con la realidad de manera hostil, pues acudirán a nuevas y nuevas mentiras para escudarse en un momento de vulnerabilidad y exposición.

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Referencias:

Última edición: 11 de noviembre de 2020. Cómo citar: "Mitómano". Autor: María Estela Raffino. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/mitomano-2/. Consultado: 02 de diciembre de 2020.

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