Imparcialidad

Te explicamos qué es la imparcialidad, cuáles son sus características, diversos ejemplos y qué es el principio de imparcialidad en el Estado. Además, qué es la parcialidad.

Un árbitro en un partido de fútbol.
Todo poder de decisión conlleva la responsabilidad de ejercerlo de forma imparcial.

¿Qué es la imparcialidad?

La imparcialidad es la capacidad de una persona o una institución de emitir un juicio o tomar una decisión de manera objetiva, es decir, considerando únicamente los factores estrictamente involucrados y sin tener en cuenta sus opiniones ni sus intereses. Así, se entiende como una decisión imparcial a una decisión objetiva y carente de prejuicios.

La imparcialidad es considerada un valor en determinados contextos, especialmente en el judicial, pues se relaciona estrechamente con la justicia. Además, la imparcialidad es necesaria en distintas profesiones, como árbitros deportivos, inspectores de tránsito, policías u otros que ejerzan un poder, pues tienen la responsabilidad de nunca actuar de forma egoísta o para el beneficio personal.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la imparcialidad?

Es la capacidad de una persona o una institución de emitir un juicio o tomar una decisión de manera objetiva.

¿Cuál es la diferencia entre la parcialidad y la imparcialidad?

La parcialidad consiste en analizar algo teniendo en cuenta las creencias y opiniones propias. En cambio, en la imparcialidad se intenta que los juicios personales no afecten el análisis o las interpretaciones.

¿Cuáles son las características de la imparcialidad?

Sus características son: tiene una perspectiva neutral y objetiva sin prejuicios, es similar en todos los contextos, requiere un análisis profundo de la situación, se basa en conocimientos y se aplica en distintas disciplinas.

Puede servirte: Honradez

Características de la imparcialidad

  • Tiene una perspectiva neutral y objetiva. Se analizan las situaciones intentando no asumir un punto de vista subjetivo.
  • No puede incluir prejuicios. Se examinan las situaciones intentando dejar de lado los preconceptos que hay sobre las personas o determinados tipos de eventos.
  • Es similar en todos los contextos. Las decisiones que se toman son equitativas en los distintos contextos, aunque se pueden tener en cuenta algunas particularidades.
  • Requiere de un análisis profundo de la situación. Es necesario analizar la situación con detalle y atención.
  • Se basa en conocimientos previos sobre un asunto. Se debe contar con determinados saberes para poder llegar a conclusiones lógicas y bien razonadas. Por ejemplo, los jueces elaboran sus veredictos de manera imparcial, porque conocen las leyes y el derecho.
  • Se aplica en diversas disciplinas. El juicio imparcial aparece en la ciencia, el derecho, la justicia, el periodismo, el servicio público y la educación.

¿Existe la imparcialidad total? Según distintos especialistas, como filósofos, sociólogos y epistemólogos, la imparcialidad total no es posible, porque los sujetos siempre están atravesados por su contexto cultural y sus creencias y, desde esta perspectiva, analizan las situaciones.

Parcialidad e imparcialidad

La parcialidad es el concepto opuesto a la imparcialidad, puesto que designa aquella forma de analizar las situaciones en la que predominan las creencias y los valores personales por sobre la neutralidad.

Por lo tanto, la parcialidad consiste en inclinarse por una postura o una parte en particular.

Ejemplos de imparcialidad

Algunos ejemplos de imparcialidad son:

  1. Un detective descubre que un familiar suyo está implicado en el caso que investiga y, sin embargo, sigue adelante con su trabajo, sin que su vínculo personal entorpezca la investigación.
  2. Un juez que debe enjuiciar a una persona que le cae mal, pero sabe que es inocente y, por lo tanto, la declara como tal en el veredicto y no le otorga ninguna condena.
  3. Un árbitro de fútbol europeo que se mantiene lo más objetivo posible en un partido entre Alemania y Brasil, a pesar de que sus preferencias estén con el equipo europeo.

Principio de imparcialidad

El principio de imparcialidad es un mandamiento que rige a la función pública y que se halla contemplado en las constituciones de muchos países. 

Este principio supone que todo aquel a quien el Estado otorgue una cuota de poder debe ejercerlo para el bien común y no para el suyo, de manera que se encuentra obligado a adoptar una postura imparcial.

De hecho, en el caso contrario, en que las tareas públicas o administrativas de un funcionario se lleven a cabo de manera tal que le beneficien solo a él, se consideran casos de corrupción, malversación u otras formas administrativas delictivas, es decir, punibles en cualquier caso por la ley.

Sigue con:

Referencias

  • García Costa, F. M. (2013). Delimitación conceptual del principio de objetividad: objetividad, neutralidad e imparcialidad. Documentación Administrativa, (289). https://revistasonline.inap.es/
  • Real Academia Española. (2024). Imparcialidad. Diccionario de la lengua española. https://dle.rae.es/

¿Cómo citar?

Citar la fuente original de donde tomamos información sirve para dar crédito a los autores correspondientes y evitar incurrir en plagio. Además, permite a los lectores acceder a las fuentes originales utilizadas en un texto para verificar o ampliar información en caso de que lo necesiten.

Para citar de manera adecuada, recomendamos hacerlo según las normas APA, que es una forma estandarizada internacionalmente y utilizada por instituciones académicas y de investigación de primer nivel.

Equipo editorial, Etecé (25 de mayo de 2026). Imparcialidad. Enciclopedia Concepto. Recuperado el 23 de junio de 2026 de https://concepto.de/imparcialidad/.

Sobre el autor

Última edición: 25 de mayo de 2026

¿Te fue útil esta información?

Si encontraste un error o tienes una sugerencia, puedes enviarnos tus comentarios.

¡Genial! Gracias por visitarnos :)