Textos recreativos

Te explicamos qué son los textos recreativos y cuáles son sus características y sus tipos. Además, te damos ejemplos de textos recreativos populares y literarios.

Los textos recreativos son aquellos que se leen por placer y entretenimiento.

¿Qué son los textos recreativos?

Los textos recreativos son aquellos que se leen por mero disfrute y entretenimiento, es decir, sin ningún propósito de utilidad práctica, como sí ocurre con los textos informativos o explicativos. Se encuentran en esta categoría las novelas, los cuentos infantiles, los chistes y los acertijos, entre otros.

Si bien la lectura es la principal herramienta del ser humano para adquirir nuevos saberes y recuperar información, también es un importante medio de distracción y entretenimiento. La lectura recreativa inicia normalmente en la infancia, por lo general como una estrategia para afianzar la lectura o exponer a los niños y niñas a distintos tipos de aprendizaje.

Sin embargo, este hábito se puede cultivar durante toda la vida, pues la lectura no solo es fuente de saberes formativos, sino que permite ejercitar los sentimientos, enriquecer el mundo interior, estimular la imaginación o, en última instancia, pasar el rato.

Puede servirte: Texto literario y no literario

Características de los textos recreativos

En términos generales, los textos recreativos se caracterizan por lo siguiente:

  • No persiguen ningún objetivo de utilidad práctica. Proponen una lectura distendida, ociosa, de placer.
  • Ofrecen distintos tipos de contenido. Pueden ser textos literarios, estéticos, humorísticos, lúdicos, entre otros.
  • Están pensados para un público determinado. Se producen de manera más refinada y artística o más rústica y sencilla, dependiendo de quiénes sean sus destinatarios.
  • Pueden combinarse con elementos de otro tipo. Permiten la combinación con ilustraciones, caricaturas e incluso música.
  • Utilizan recursos expresivos. Suelen usar figuras literarias y retóricas, a través de las cuales refuerzan el mensaje, lo embellecen o lo hacen más llamativo.
  • Pueden estar construidos en prosa o en verso. Se pueden escribir en prosa, como los cuentos, o en verso, como la poesía. Los textos recreativos orales, en particular, suelen usar el verso y la rima como un mecanismo para ayudar a la memorización.

Tipos de textos recreativos

Los textos recreativos pueden clasificarse de muchas maneras. La clasificación más extendida es la que distingue entre textos recreativos literarios y no literarios.

Textos recreativos literarios

Los textos recreativos literarios forman parte de la literatura.

Los textos recreativos de tipo literario son aquellos que le ofrecen al lector una experiencia estética, es decir, poética o artística. Por ende, forman parte del compendio de la literatura. Este tipo de lecturas pueden entenderse como una forma más refinada de entretenimiento, en la medida en que exigen de parte del lector cierta dedicación y entrega, ya que muchos proponen mundos ficticios y relatos fantásticos complejos.

Son ejemplos de textos recreativos literarios las obras de teatro, los cuentos, los poemas y las novelas, entre otros.

Ver también: Texto literario

Textos recreativos populares

Las historietas son textos recreativos populares.

Los textos recreativos populares son aquellos que le ofrecen al lector una cuota de entretenimiento sin mayores aspiraciones. Es decir, se contentan con hacerle pasar el rato, a través de historias, chistes, adivinanzas o cualquier otro tipo de elemento lúdico, para el cual no se requiere ningún interés en particular o aspiración de conocimiento.

Son ejemplos de textos recreativos populares las historietas, los chistes, los trabalenguas, las adivinanzas y los refranes, entre otros.

Ver también: Textos populares

Ejemplos de textos recreativos

Algunos ejemplos de textos recreativos son los siguientes:

Ejemplos de textos recreativos literarios

  • Fragmento del cuento “Paseo”, del autor chileno José Donoso (1924-1997):

Esto sucedió cuando yo era muy chico, cuando mi tía Matilde y tío Gustavo y tío Armando, hermanos solteros de mi padre, y él mismo, vivían aún. Ahora están todos muertos. Es decir, prefiero suponer que están todos muertos, porque resulta más fácil, y ya es demasiado tarde para atormentarse con preguntas que seguramente no se hicieron en el momento oportuno. No se hicieron porque los acontecimientos parecieron paralizar a los hermanos, dejándolos como ateridos de horror. Luego comenzaron a construir un muro de olvido o indiferencia que lo cubriera todo para poder enmudecer sin necesidad de martirizarse haciendo conjeturas impotentes. Bien puede no haber sido así, puede que mi imaginación y mi recuerdo me traicionen. Después de todo yo no era más que un niño entonces, al que no tenían por qué participar las angustias de las pesquisas, si las hubo, ni el resultado de sus conversaciones.

  • Fragmento del poema “Venus”, del poeta nicaragüense Rubén Darío (1867-1916):

En la tranquila noche, mis nostalgias amargas sufría.
En busca de quietud bajé al fresco y callado jardín.
En el obscuro cielo Venus bella temblando lucía,
como incrustado en ébano un dorado y divino jazmín.
A mi alma enamorada, una reina oriental parecía,
que esperaba a su amante bajo el techo de su camarín,
o que, llevada en hombros, la profunda extensión recorría,
triunfante y luminosa, recostada sobre un palanquín.

  • Fragmento de la obra de teatro La numancia, del autor español Miguel de Cervantes (1547-1616):

Entran ESCIPIÓN, JUGURTA, MARIO y QUINTO FABIO, hermano de Escipión, romanos.

ESCIPIÓN: Esta difícil y pesada carga
               que el senado romano me ha encargado
               tanto me aprieta, me fatiga y carga
               que ya sale de quicio mi cuidado.
               De guerra y curso tan extraña y larga     
               y que tantos romanos ha costado,
               ¿quién no estará suspenso al acaballa?
               ¡Ah! ¿Quién no temerá de renovalla?

JUGURTA: ¡Quién, Cipión? Quien tiene la ventura,
               el valor nunca visto que en ti encierras,   
               pues con ella y con él está segura
               la victoria y el triunfo de estas guerras.

ESCIPIÓN: El esfuerzo regido con cordura
               allana al suelo las más altas sierras,
               y la fuerza feroz de loca mano
               áspero vuelve lo que está más llano;
               mas no hay que reprimir, a lo que veo,
               la fuerza del ejército presente,
               que, olvidado de gloria y de trofeo,
               ya embebido en la lascivia ardiente;        
               y esto sólo pretendo, esto deseo;
               volver a nuevo trato nuestra gente,
               que, enmendando primero al que es amigo,
               sujetaré más presto al enemigo.
               ¡Mario!

MARIO:  ¿Señor?

ESCIPIÓN: Haz que a noticia venga
               de todo nuestro ejército, en un punto,
               que, sin que estorbo alguno le detenga,
               parezca en este sitio todo junto,
               porque una breve plática de arenga
               les quiero hacer.

MARIO: Harélo en este punto.   

ESCIPIÓN: Camina, porque es bien que sepan todos
               mis nuevas trazas y sus viejos modos.

Vase MARIO.

  • Fragmento de la novela Rayuela, del escritor argentino Julio Cortázar (1914-1984):

Desde la ventana de su cuarto en el segundo piso Oliveira veía el patio con la fuente, el chorrito de agua, la rayuela del 8, los tres árboles que daban sombra al cantero de malvones y césped, y la altísima tapia que le ocultaba las casas de la calle. El 8 jugaba casi toda la tarde a la rayuela, era imbatible, el 4 y la 19 hubieran querido arrebatarle el Cielo pero era inútil, el pie del 8 era un arma de precisión, un tiro por cuadro, el tejo se situaba siempre en la posición más favorable, era extraordinario. Por la noche la rayuela tenía como una débil fosforescencia y a Oliveira le gustaba mirarla desde la ventana.

Ejemplos de textos recreativos populares

  • Adivinanza infantil sobre la sandía:

Una señorita muy señoreada,
lleva sombrero verde
y blusa colorada.
¿Qué es?

  • Chiste en un restaurante:

—¿Qué va a tomar el señor?
—Una tortilla, por favor.
—¿Cómo la quiere: francesa o española?
—Me da igual, no voy a hablar con ella.

  • Refrán popular español:

Del mal vestido se burlan muchos; pero en comprarle un traje no piensa ninguno.

  • Trabalenguas:

El volcán de Parangaricutirimícuaro está a punto de desparangaricutimiricuarse. El que lo desparangaricutimiricuarice será un buen desparangaricutirimicuador.

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Referencias

  • Aguilar-Amat, A. y Parcerisas, F. (2004). El placer de la lectura. Síntesis.
  • Zarzar Charur, C. (2000). Taller de Lectura y Redacción 2. Patria.

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"Textos recreativos". Autor: Gilberto Farías. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/textos-recreativos/. Última edición: 14 de junio de 2024. Consultado: 13 julio, 2024

Sobre el autor

Última edición: 14 junio, 2024
Revisado por Gilberto Farías
Licenciado en Letras (Universidad Central de Venezuela)

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