Estoicismo

Te explicamos qué es el estoicismo en filosofía, sus principios y representantes. Además, qué es en la vida cotidiana y otras escuelas filosóficas.

estoicismo zenon
El estoicismo fue fundado por Zenón en Grecia y luego se difundió en Roma.

¿Qué es el estoicismo?

El estoicismo es una escuela filosófica del siglo III a. C. que propone una ética personal. Los estoicos de la Antigüedad sostenían que, aun cuando no se puede controlar lo que ocurre alrededor, sí se puede controlar la manera en que se lo piensa.

El estoicismo se basa en un sistema lógico y en una ley de relación de causa-efecto. Para los estoicos, el universo entero es una estructura racional y comprensible, incluso cuando no se puede visualizar y entender dicha estructura.

Según su doctrina, las personas tienen que ser disciplinadas, autocontroladas y tolerantes, empleando para ello el coraje y la razón. A través de este camino (el único camino que lleva a una verdadera felicidad), se puede alcanzar una vida armónica y virtuosa.

¿Qué significa hoy ser estoico?

En la actualidad, ser estoico es sinónimo de ser “calmo” y “tener la cabeza fría”, es decir, ejercer una actitud de autocontrol y resistencia a las pasiones humanas. Cuando decimos que alguien se tomó una mala noticia “con estoicismo”,  queremos decir que reaccionó con entereza, sin entregarse al dolor. Lo mismo puede aplicarse a situaciones de alegría, de tensión o cualquier otra emoción humana.

Por ejemplo, si imaginamos que alguien se gana la lotería, y lo comunica con calma, decimos que lo hizo con “absoluto estoicismo”. Lo mismo podemos pensar de quienes tienen que tomar grandes decisiones y logran hacerlo con entereza y racionalidad, sin dejarse llevar por las emociones.

Ver además: Pensamiento filosófico

Historia del estoicismo

El estoicismo fue fundado en Atenas durante el siglo III a. C. por Zenón de Citio (336-264 a. C.), filósofo de origen fenicio. Entre sus seguidores más famosos están Cleantes de Aso (330 a 300-232 a. C.), sucesor de Zenón, y Crisipo de Solos (281-208 a. C.), discípulo de Cleantes e importante figura de la escuela estoica.

Originalmente conocido como zenonismo, el estoicismo tomó su nombre del término Stoa Poikile, que en griego quiere decir“pórtico pintado”. El Stoa Poikile era un pórtico ubicado al este de la ciudad, adornado con escenas de batallas míticas e históricas. Allí Zenón se reunía con sus discípulos, y por ello se los conoció como estoicos.

El estoicismo tuvo mucho éxito en la antigua Grecia. Se dice que tuvo tres fases: estoicismo antiguo, medio y nuevo. Tras sus inicios en Atenas se extendió hacia otras poblaciones mediterráneas, especialmente en la República romana. Allí se originó el estoicismo romano, cuyos representantes son Panecio, Posidonio, Séneca, Epícteto y Marco Aurelio. Estos autores fueron incluso más conocidos que los estoicos griegos. Del estoicismo romano se conservan más obras que del griego.

El estoicismo resurgió en el siglo XVI como neoestoicismo. Su doctrina se mezcló con distintos elementos del cristianismo. Su fundador fue el humanista belga Justo Lipsio (1547-1606). En 1584 publicó su obra más conocida, De constantia, con la que introdujo las bases de la renovación del estoicismo.

Tanto el estoicismo clásico como el cristiano o neoestoicismo tuvieron muchísima influencia en el pensamiento de distintos filósofos de la modernidad. Esto puede verse especialmente en la obra de I. Kant, G. Leibniz, B. Spinoza, A. Smith e incluso J-J. Rousseau.

Principios de la filosofía estoica

Los fundamentos del estoicismo se pueden resumir en los siguientes puntos:

  • La virtud es el bien supremo o la virtud es el único bien. Esto significa que el ser humano tiene que aspirar a la virtud interior. Los elementos externos como el dinero, el éxito, la salud o el placer no son ni buenos ni malos en sí mismos. Tampoco tienen que confundirse con lo verdaderamente importante: la sabiduría como condición fundamental de todos los bienes.
  • La felicidad, el conocimiento y la virtud son una y la misma cosa. En sentido estricto, los bienes, mal o bien utilizados, deben ser bienes incondicionales, y solo la virtud, entendida como conocimiento, califica como bien incondicional.
  • El espíritu tiene que ser calmo, autocontrolado y disciplinado, para hacer frente a la desgracia o a la abundancia. Solo la actitud de indiferencia puede conducir a la libertad y la tranquilidad, y alcanzar así la calma conocida como ataraxia, el estado máximo buscado.
  • El ser humano debe imitar al universo en su equilibrio, rigiéndose por su naturaleza interior y no por las distracciones del mundo. Ciertos errores de pensamiento pueden generar emociones dañinas, y por eso hay que mantener la voluntad cercana a la naturaleza, aceptando las cosas como se presentan, renunciando al deseo, el miedo y la ambición.
  • La naturaleza del ser humano se ve en la manera en que actúa. Por lo tanto, los seres humanos son todos iguales y forman parte de la misma familia como ciudadanos del mundo.
  • La suerte y la casualidad no existen, sino la causalidad: todo es consecuencia de algo más, incluso si no se puede comprender.

Las cuatro grandes virtudes de los estoicos

Los estoicos consideraban como grandes virtudes los siguientes puntos:

  • El conocimiento práctico, que permite manejar situaciones retadoras con una cabeza tranquila.
  • La templanza, para moderar y controlar la seducción de los placeres cotidianos.
  • La justicia, que debe ejercerse incluso en el caso de recibir injusticia de los demás.
  • El coraje, tanto en situaciones extremas como en la vida cotidiana, para conservar la claridad y la integridad.

Ética estoica

La ética fue uno de los grandes problemas filosóficos tratados por los estoicos. La relevancia de los temas y problemas éticos estaba en diálogo con los trabajos de Sócrates, Platón e incluso Aristóteles.

Algunos de estos problemas éticos son:

  • La explicación de por qué se toman decisiones irracionales.
  • Los problemas que acompañan a una falta de educación en las disposiciones del carácter, es decir, las consecuencias que tiene una personalidad desmedida.
  • La virtud, el progreso moral y la responsabilidad individual.
  • Los actos debidos y los verdaderamente correctos según una estricta moral.
  • La felicidad como objetivo de la vida.
  • Los estados emocionales y las consecuencias de llevar a cabo un curso determinado de acción estando en cierto estado emocional.

Principales representantes del estoicismo

estoicismo seneca
Séneca fue uno de los máximos exponentes del estoicismo romano.

Los principales nombres asociados al estoicismo en la antigüedad fueron los siguientes:

  • Zenón de Citio (336-264 a. C.). Fundador del estoicismo, nació en Citio, Chipre, y fue discípulo de Polemón, Crates de Tebas y Estilpón de Megara. Inicialmente se interesó en la escuela del cinismo. Sus doctrinas personales fundaron la base de la escuela filosófica. Sus obras se perdieron en el tiempo, de modo que apenas existen fragmentos dispersos y menciones en obras de terceros.
  • Cleantes de Aso (330-232 a. C.). Fue el principal discípulo de Zenón, y tras la muerte de su maestro, dirigió la escuela estoica hasta que murió a los 99 años.
  • Crisipo de Solos (c. 281-c.208 a. C.). Considerado el “segundo fundador” del estoicismo griego, fue su figura más emblemática e importante y el padre de la gramática griega en la antigüedad. Fue discípulo de Cleantes y se dice que asistió también a la Academia platónica.
  • Séneca el Joven (4 a. C. – 65 d. C.). Filósofo, político y escritor, fue una importante figura de la política romana durante los reinados de Claudio y Nerón. Fue uno de los máximos exponentes del estoicismo romano: su obra es la principal fuente de saberes sobre la doctrina estoica que se conserva. Su influencia en los pensadores posteriores, tanto cristianos como renacentistas, fue enorme, junto con Epicteto y Marco Aurelio.
  • Epicteto (55-135 d. C.). Fue un filósofo griego de la escuela estoica, que vivió buena parte de su vida en Roma, en calidad de esclavo. Fue fundador de una escuela propia en Nicópolis y su doctrina imitaba a la de Sócrates, de modo que no dejó ninguna obra escrita. Su pensamiento se conserva gracias a su discípulo, Flavio Arriano.

Ejemplos de estoicismo en la vida cotidiana

Algunos ejemplos de eventos de la vida cotidiana atravesados estoicamente son:

  • Una ruptura amorosa tomada con estoicismo no significa que no duele, sino que se vive tratando de pensar lo más racionalmente posible y no en términos impulsivos, típicos de la emoción y el dolor.
  • Ganar un premio muy deseado siendo estoico no significa que se siente alegría, sino que se la experimenta sabiendo que es un sentimiento pasajero y que no puede ser la base de ciertas decisiones. El estoicismo plantea que ,incluso en la alegría, hay que conservar la mente despejada.
  • Participar de una fiesta, para los estoicos, supone un ejercicio de moderación plena. Los placeres y el deseo son útiles y bienvenidos cuando conducen a la virtud trascendente, el resto sirve solo de distracción. Un estoico disfrutará únicamente de lo justo, sin excederse ni perder el control.

Estoicismo, epicureísmo y escepticismo

No se debe confundir el estoicismo con otras corrientes filosóficas como el epicureísmo y el escepticismo.

  • El epicureísmo. De origen griego, (al igual que el estoicismo) es una doctrina filosófica asociada al hedonismo y su búsqueda del placer como único bien. A diferencia de otras escuelas hedonistas, la doctrina creada por Epicuro de Samos alrededor del 307 a. C. proponía buscar el placer a través de un estado similar a la ataraxia de los estoicos: la ausencia de dolor y de miedo, así como la ausencia de dolor físico (la aponía). Este estado era alcanzable a través de los placeres modestos y sostenibles, la vida simple y el conocimiento del funcionamiento del mundo. El epicureísmo fue una doctrina rival del platonismo y luego del estoicismo, y existió hasta el siglo III d. C.
  • El escepticismo. Es una corriente filosófica que afirma la imposibilidad de conocer la verdad, o incluso la existencia de una verdad que conocer. Fundada en la antigüedad griega por el filósofo Pirrón (c. 365-c. 275 a. C.), su máxima inicial era que un filósofo debía opinar, pero no afirmar nada, pues nada en el fondo podía conocerse a ciencia cierta. La duda y la suspensión del juicio (epojé) fueron los principios fundamentales de esta escuela filosófica.

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Referencias

  • Guthrie, W. (1953). Los filósofos griegos. De Tales a Aristóteles. FCE.
  • Cordero, N. (2008). La invención de la filosofía. Una introducción a la filosofía antigua. Editorial Biblos.
  • Berraondo, J. (1992). El estoicismo. Editorial Montesinos.
  • Cappelletti, A.. (1996). Los estoicos antiguos. Gredos
  • “Stoicism” en Stanford Encyclopedia of Philosophy. https://plato.stanford.edu/
  • “Stoicism” en https://www.britannica.com/

 

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"Estoicismo". Autor: Juan Pablo Segundo Espínola. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/estoicismo/. Última edición: 11 de enero de 2024. Consultado: 19 julio, 2024

Sobre el autor

Última edición: 11 enero, 2024
Licenciado en Filosofía (Universidad de Buenos Aires)

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