Concepto de descripción

El concepto de descripción es una herramienta discursiva que permite explicar las características de los sujetos, de los acontecimientos que tienen lugar, de los espacios físicos donde se desarrollan, incluso de las sensaciones que se tienen, tanto en situaciones reales o en textos de ficción. Es decir que la descripción comprende todo aquello que el hombre puede caracterizar. Se trata de poner en palabras aquellas ideas que las personas se figuran en su mente por lo que les llega, fundamentalmente, a través de sus sentidos, y quieren manifestarlo por medio del lenguaje.

Las oraciones descriptivas no son oraciones de acción. Las descripciones caracterizan algo y no le asignan comportamientos particulares, sino que se detienen en sus características generales. Aun cuando lo que se quiera describir sea una acción, la descripción será un mundo aparte en donde no se está contando de qué modo se comporta, sino cómo es. La descripción a menudo caracteriza algo en relación con un tiempo y un espacio dados. La novela histórica, por ejemplo, asigna gran valor a este recurso.

Las personas siempre han buscado poner en palabras no solo lo que ven, sino también lo que sienten, y es allí donde entra en juego la literatura. En los relatos suelen diferenciarse los fragmentos en los que se quiere describir algún fenómeno objetivo, como los acontecimientos de un juicio, y aquellos en los que se quiere explicar las características de algo más subjetivo, como las sensaciones de una persona. En el primer caso debe primar el carácter de lo apersonal, ya que el que escribe es simplemente un testigo que ve o escucha algo, y lo está comunicando tal como sucedió. De alguna manera, opera como una cámara fotográfica o una grabadora. En el segundo caso, hay un lugar para que la pluma se destaque, y si la descripción es buena, cala hondo en la psiquis o en el alma del lector, hasta el punto de que puede llegar hasta tomar como propias esas sensaciones. Puede decirse que los casos de descripciones objetivas priman en los textos periodísticos y de divulgación científica, mientras que las descripciones subjetivas son moneda corriente en los cuentos o en las novelas.

Las descripciones pueden clasificarse de acuerdo a lo que será descripto. Veamos las diferentes clases:

  • Topografía, entendida como la descripción de los paisajes de una porción de terreno que involucra necesariamente la óptica personal, y probablemente las experiencias humanas que influyan en la percepción sobre el espacio.
  • Cronografía, aquella descripción de un período de tiempo. Como se dijo, no se trata de describir una acción, sino de hablar sobre las características (sociales, naturales, políticas, culturales) de una época.
  • Pospografía, etopeya y retrato, para hacer referencia a las descripciones sobre seres vivos (personas o animales). En el primer caso se habla exclusivamente de las características físicas, aun si se tratara de una porción del cuerpo (si esa porción es exagerada, se trata de una caricatura). En las etopeyas, se habla de las cualidades sociales y morales (carácter, personalidad, costumbres). El retrato apunta a hacer una descripción integral de la persona, que abarque a las dos anteriores.
  • Crinografía, cuando lo que se está describiendo es un objeto.

Sin duda las descripciones variarán según quién a haga y según el punto de vista que este adopte. La literatura se nutre en gran medida de este recurso.

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