Texto discontinuo

Te explicamos qué es un texto discontinuo, cuáles son sus características y diversos ejemplos. Además, te contamos para qué sirven.

Una historieta es un texto discontinuo que combina dibujos y palabras.
Los textos discontinuos no constituyen una cadena de oraciones que conforman un texto mayor.

¿Qué es un texto discontinuo?

Un texto discontinuo es aquel texto que se le presenta al lector sin formar parte de un párrafo o una cadena de texto que pueda leerse de manera lineal y secuencial, sino como parte de imágenes, cuadros, diagramas, tablas, mapas, infografías, historietas, formularios, entre otros elementos gráficos. En esto se distingue de los textos continuos, que son aquellos que integran un párrafo o un documento. Así, por ejemplo, una novela contiene texto continuo, mientras que una infografía contiene texto discontinuo.

Dado que carecen de continuidad, o sea, que no forman parte de una cadena de oraciones que conforman un texto mayor, los textos discontinuos requieren de una estrategia de lectura distinta de la tradicional. Esto significa que ofrecen una lectura desde distintos planos, combinando colores y formas y otros elementos visuales para producir el sentido. Esto no significa que no operen como piezas de lenguaje verbal, sino que lo hacen de acuerdo a una lógica visual distinta.

La principal virtud de los textos discontinuos radica en la inmediatez con que presentan la información al usuario, dado que se apoyan en elementos gráficos para facilitar la comprensión del mensaje. Por esta razón son muy utilizados en el mundo publicitario, en los documentos didácticos o pedagógicos, y en otros soportes en los que resultaría muy incómodo introducir texto continuo.

Ver además: Folleto

Características de los textos discontinuos

Las principales características de los textos discontinuos son:

  • Se ofrecen al lector de manera aislada, puntual y precisa, sin lugar para divagaciones, ni tampoco ambigüedades. Generalmente van directo al grano.
  • Normalmente tienen una extensión breve, como máximo una oración. Aunque existen, dependiendo del caso, excepciones.
  • Cuentan con un soporte gráfico que los hace fáciles y rápidos de comprender.
  • Requieren de estrategias de lectura no lineal.
  • Suelen ser mayormente de tipo informativo.

Utilidad de los textos discontinuos

Las instrucciones de la puerta de emergencia de un avión son un ejemplo de texto discontinuo.
Los textos discontinuos permiten una descripción rápida con gran densidad informativa.

Los textos discontinuos resultan muy útiles para presentar la información de manera rápida y expedita al lector. De allí que resulten siempre convenientes como material de apoyo en una exposición, por ejemplo, o que resulten llamativos en un espacio publicitario. En general, se usan para captar rápida y ágilmente la atención del lector, ya que cuentan con colores, tamaños y figuras diferentes, pero a cambio ofrecen poca densidad informativa y, por ende, poca profundidad.

Entre los usos más comunes del texto discontinuo figuran:

  • La descripción rápida de cosas, personas o eventos.
  • La presentación de contrastes: similitudes, diferencias, entre otros.
  • La presentación de causas y efectos de un asunto.
  • El resumen de un problema y sus posibles soluciones.
  • La agrupación sencilla de ideas de acuerdo a un criterio determinado.

Diferencias entre texto continuo y discontinuo

Las diferencias entre texto continuo y discontinuo pueden resumirse de la siguiente manera:

Texto continuo Texto discontinuo
Se estructura de manera lineal y secuencial, en bloques de texto (párrafos). Aparece como parte de un conjunto gráfico estructurado y no suele componer párrafos.
Requiere de una lectura inmersiva y detenida. Permite una lectura rápida y ágil.
Alcanza mayor profundidad de ideas y mayor nivel de detalle. Brinda información de manera más superficial o resumida.
Normalmente carece de soporte visual o de otro tipo. Cuenta con el apoyo de signos visuales dotados de sentido propio, como líneas, colores, flechas.

Ejemplos de textos discontinuos

Un formulario presenta un texto discontinuo con información clara.
El texto discontinuo de los formularios permite ser completado por el lector.

Son ejemplos de textos discontinuos:

  • Tablas, en las que se presenta un texto breve, organizado en columnas o filas para su ágil comprensión.
  • Infografías, en las que se combinan distintos elementos gráficos, como flechas, líneas, formas y colores, con texto discontinuo para brindar un panorama de un tema.
  • Mapas y sus respectivas leyendas, en los que líneas, formas y colores se combinan con frases breves o palabras sueltas para representar la superficie terrestre y darle nombre a las ciudades y países.
  • Gráficos y diagramas, que acompañan descripciones técnicas para facilitar la comprensión de lo dicho, en instructivos y textos expositivos. Generalmente emplean colores, figuras geométricas, entre otros.
  • Formularios, en los que el texto se organiza de manera tal de dejar espacios en blanco que puedan ser completados por otra persona.
  • Historietas y viñetas, en las que un texto breve acompaña a una ilustración, generalmente con un sentido narrativo y lúdico.

Sigue con: Texto funcional

Referencias

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"Texto discontinuo". Autor: Equipo editorial, Etecé. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/texto-discontinuo/. Última edición: 29 de diciembre de 2022. Consultado: 25 junio, 2024

Sobre el autor

Última edición: 29 diciembre, 2022

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