Concepto de responsabilidad

Del vocablo latín “responsum”, responsabilidad es un concepto abstracto difícil de definir por su amplitud. A grandes rasgos, el término de responsabilidad alude al hecho de llevar a cabo una acción de forma intencionada, asumiendo las consecuencias que estas pueden acarrear. De esta forma, la persona responde por sus actos ante una persona o institución.

También, el concepto de responsabilidad es utilizado para aludir a las obligaciones, cargos o compromisos que una persona ha adquirido dentro del ámbito laboral ya sea para con otras personas o en relación a la concreción de ciertas tareas. Por ejemplo, la niñera tiene la responsabilidad de cuidar a los niños a su cargo y de llevar realizar ciertas actividades, por ejemplo, llevarlos al colegio, prepararles la comida o asegurarse de que terminen sus deberes.

Otro sentido que se le puede dar a la palabra responsabilidad es el de causa de algo, como podría ser un accidente. Un ejemplo de esta acepción podría ser que el mal funcionamiento de un semáforo fue el responsable del choque entre un camión y un automóvil.

Dentro del ámbito jurídico, alude a aquella persona que es la culpable de algún delito o acto, por lo que la persona podría ser imputable. La responsabilidad como valor resulta indispensable para que la vida en sociedad pueda existir de forma ordenada y estable. Si cada uno de los individuos actuara sin tener en cuenta las consecuencias de sus actos, las cosas podrían volverse sumamente caóticas. Tampoco sería posible la vida laboral ni tampoco formar una familia ya que nadie demostraría un compromiso para que las cosas funcionen de la mejor manera posible.

Al existir personas irresponsables es que justamente dentro del derecho se habla de responsabilidad jurídica, que se refiere a la violación de las leyes y normas existentes. En caso de que una persona posea responsabilidad jurídica, es sancionada y en muchos casos, encarcelada.

Dentro del ámbito empresario, se habla de responsabilidad social empresarial o corporativa. Esta, es una nueva forma en que las empresas alcanzan mayor valor añadido y competitividad contribuyendo voluntaria y activamente en mejoras ambientales, económicas y sociales. Esto no tiene relación alguna con el cumplimiento de las leyes jurídicas ya que el cumplimiento de las mismas se da por supuesto. Tiene que ver con acciones que van más allá de esto y que intentan contribuir con la sociedad. Algunos ejemplos de responsabilidad social empresarial pueden ser:

  1. Distribuir las ganancias equitativamente.
  2. Tomar medidas en contra de las modificaciones climáticas.
  3. Trabajar en contra de la corrupción.
  4. Evitar la contaminación, la generación excesiva de residuos y hacer un uso razonable de recursos energéticos y naturales.
  5. Perseguir la continuidad de la empresa.
  6. Chequear las condiciones de salud y laborales de los trabajadores.
  7. Implementar formas de colaboración y asociación de empresas.
  8. Proveer a los ciudadanos de objetos útiles.

Cada vez más, las empresas llevan a cabo tareas de responsabilidad social para que de esta forma la sociedad tenga una buena percepción de la misma y mejorando así su imagen considerablemente. Es por esto que muchas veces las empresas se empeñan en realizar importantes campañas de difusión para que las personas estén al tanto de su accionar.

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