Concepto de contaminación

La idea de contaminación alude a la introducción en un ambiente de un agente que resulta nocivo. Si bien existe otra acepción (no muy utilizada) que aplica el término para hablar de las alteraciones en la esencia de cualquier sustancia (y en algunos casos, también para hablar de personas, proyectos, estados de situación o grupos humanos), casi siempre se utiliza para referirse a los eventos de introducción de sustancias extrañas, ya sean naturales o artificiales, que derivan en la inestabilidad, el desorden, el daño o algún otro perjuicio para el ecosistema, entre los que obviamente puede aparecer la salud de las personas que habitan esos lugares.

El concepto de contaminación, sin embargo, es utilizado cada vez con nuevos enfoques: los avances de la ciencia permiten establecer con mayor precisión las características de un ecosistema y de qué formas se ve alterado, al tiempo que en muchos casos, el descontrolado desarrollo alrededor del mundo genera desechos y gases que repercuten negativamente en ambientes naturales.

Según el espacio del que se trate, se han establecido diferentes formas de contaminación. La contaminación del aire es la que aparece cuando este se llena de sustancias toxicas traídas por gases. Puede darse naturalmente, por ejemplo, en casos de incendios forestales, pero mayormente vienen a partir de los gases arrojados como residuo del uso de máquinas en las industrias. El deterioro de la capa de ozono, que preocupa a muchos científicos por la importancia de esa capa en el equilibrio de las condiciones climáticas de la tierra, se debe a ese tipo de contaminación. La contaminación del agua es la alteración en la calidad (y de las características básicas: inodora, incolora en insípida) a partir de la introducción de algún agente (en muchos casos petróleo, a partir de los derrames). La contaminación del suelo es muy frecuente en lugares en los que abundan los rellenos sanitarios, también donde existen tanques de almacenamiento subterráneo o se aplican pesticidas, ya que las filtraciones exponen mucho al suelo cercano: estos productos se degradan químicamente y pueden llegar a afectar directamente la salud.

Otra utilización de la misma acepción del término aparece cuando se habla de la degradación de un ambiente, pero no a partir de gases o agentes nocivos, sino debido a la introducción en el ambiente de elementos que afectan directamente la plenitud de alguno de los sentidos humanos. La contaminación visual, por ejemplo, viene a partir del abuso de algunos elementos que generan una sobreexigencia de las personas de su sistema de visión, lo que a la larga puede deteriorar la salud. Los carteles de publicidad altamente invasivos son ejemplos claros de esto. La contaminación auditiva, por otro lado, aparece con el exceso de sonido dentro de una zona (muy presente en las grandes ciudades), que también puede exigirle demasiado a los oídos de las personas, lo que puede perjudicar su salud física o mental.

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