Benignidad

Te explicamos qué es la benignidad, cómo es alguien benigno y cuál es su relación con la bondad. Además, su significado en la Biblia.

Una médica ofrece explicaciones a un paciente.
Alguien es benigno cuando su disposición natural, o sea, su forma de ser, tiende a lo bueno.

¿Qué es la benignidad?

La benignidad es la expresión de qué tan benigno es algo o alguien, es decir, qué tan propenso es al bien, a la amabilidad y a la compasión. Se trata de un término con muchos significados, que se utiliza principalmente (pero no exclusivamente) en los ámbitos de la religión y de la medicina.

La palabra “benigno” proviene del latín benignus, conformado por la unión de las voces bene (“bueno”) y genere (“engendrar” o “generar”). De acuerdo con su acepción original, lo benigno es aquello que es bueno de nacimiento, o sea, aquello cuya naturaleza es intrínsecamente bondadosa.

Algo de este sentido original permanece en el significado actual de la palabra. Se dice que algo es benigno cuando su disposición natural, o sea, su forma de ser, tiende a lo bueno, lo amable o lo aceptable. Por ejemplo, cuando se hace referencia al “clima benigno de Roma”, se afirma que en dicha ciudad el clima suele ser amable o favorable. En este sentido, el término es un antónimo de maligno (que es malvado por naturaleza).

Otro uso común de este adjetivo proviene de la medicina, específicamente de la oncología. En este campo se habla de “lesiones benignas” o “condición benigna” para indicar que existe algún tipo de anormalidad celular en el tejido del paciente (como quistes o tumores), pero que las probabilidades de que derive en cáncer son muy bajas o inexistentes.

Puede servirte: Misericordia

Benignidad y bondad

“Benignidad” y “benigno” no deben confundirse con “bondad” y “bueno”, a pesar de que se trata de términos emparentados en su significado. Así, “benigno” es alguien cuya esencia parece predispuesta al bien, o sea, que tiende naturalmente a la bondad. En cambio, la bondad tiene que ver con las buenas intenciones y la disposición a hacer el bien en una determinada situación.

La diferencia entre ambos términos puede ilustrarse mejor con un ejemplo: Por un lado, está la persona X, que incurre a menudo en buenas acciones, como ayudar a los necesitados, ser generoso con los demás y otras conductas que en su cultura y su sociedad se consideran “buenas”, o sea, moralmente deseables. Tanto es así que la gente lo asocia inmediatamente a las acciones bondadosas, y supone entonces que, si le resultan tan frecuentes, necesariamente deben ser sinceras, propias de su forma de ser. Por ende se le denomina como una persona benigna.

En cambio, la persona Y no destaca precisamente por sus buenas acciones: es egoísta, envidioso y discute a menudo. Pero, incluso así, esta persona es capaz de hacer de vez en cuando una buena acción, y sorprender con ella a quienes no se la esperan. Esta persona no puede tildarse de benigna, pero sí de bondadosa, pues es capaz de realizar buenas acciones, así sean eventuales.

Algo similar ocurre entre “maligno” y “malvado”, o entre “malignidad” y “maldad”.

Más en: Bondad

Benignidad en la Biblia

En un sentido general, no existe mayor diferencia entre benignidad y bondad en el contexto religioso. Tanto es así que en distintas versiones del texto bíblico se emplea “amabilidad” o “gentileza” como sinónimos de “benignidad”. Por ejemplo, en Efesios (4:32):

“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”

Sin embargo, en muchos casos, es común referirse a Dios como “el benigno” (y a Satanás como “el maligno”), pues la religión le atribuye al creador una bondad profunda y amorosa hacia el ser humano. De hecho, en ciertas versiones de la Biblia (como la Reina Valera), figura la benignidad como uno de los atributos propios del Espíritu Santo. Por ejemplo, en Lucas (6:35a):

“será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque Él es benigno para con los ingratos y malos”

Queda claro que la benignidad no es únicamente un rasgo atribuido a Dios, sino que también constituye una virtud deseable en los fieles cristianos.

Sigue con: Las 25 virtudes humanas más importantes

Referencias

¿Cómo citar?

Citar la fuente original de donde tomamos información sirve para dar crédito a los autores correspondientes y evitar incurrir en plagio. Además, permite a los lectores acceder a las fuentes originales utilizadas en un texto para verificar o ampliar información en caso de que lo necesiten.

Para citar de manera adecuada, recomendamos hacerlo según las normas APA, que es una forma estandarizada internacionalmente y utilizada por instituciones académicas y de investigación de primer nivel.

"Benignidad". Autor: Equipo editorial, Etecé. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/benignidad/. Última edición: 9 de junio de 2023. Consultado: 24 julio, 2024

Sobre el autor

Última edición: 9 junio, 2023

¿Te fue útil esta información?

No

    ¡Genial! Gracias por visitarnos :)