Pasión

Te explicamos qué es la pasión y qué significa tener una pasión. Además, te contamos qué significado tiene para la filosofía y en la Biblia.

Un grupo de aficionados al fútbol alientan a su equipo con pasión.
La pasión es una emoción que puede sentirse hacia una idea, una cosa o una persona.

¿Qué es la pasión?

La pasión es una emoción humana, comprendida normalmente como un sentimiento muy intenso de algún tipo, que se experimenta hacia una idea, una cosa o una persona. Dicho sentimiento suele consistir en:

  • Una preferencia personal, como cuando decimos que “Miguel es un apasionado de la música.”
  • Un deseo romántico o erótico muy intenso, por ejemplo, “La pasión de Mirta por José no tiene cura.”
  • Un sufrimiento profundo, como al decir “El suicida fue víctima de sus pasiones”.

El origen de la palabra “pasión” se remonta al latín passio, derivado del verbo patior (“padecer” o “tolerar”) y vinculado también con aquello que es pasivo, es decir, que no es activo, que no actúa ni reacciona, especialmente cuando se refiere a soportar un estímulo externo (de allí, por ejemplo, la palabra “paciente”). Por está razón, se utiliza como sinónimo de sufrimiento en ciertos contextos (como la pasión de Cristo, o sea, el sufrimiento de Cristo).

El hecho de que esta palabra esté asociada hoy en día a las emociones intensas, especialmente a las amorosas o lujuriosas, se debe en gran medida al cristianismo, en cuya doctrina se habla de las pasiones mundanas para referirse a los bajos apetitos del cuerpo, contrarios a la pureza del alma o el espíritu, y cuyo goce no conduce a ninguna forma de iluminación espiritual, o sea, de salvación.

A esto debe sumarse, además, la influencia del Romanticismo (siglos XVIII y XIX) en la cultura occidental. Los héroes románticos eran personajes sufridos y entregados sin remedio a una causa, que toleraban sufrimientos con tal de ser fieles a sus ideales; lo mismo que el amor romántico estaba caracterizado por la imposibilidad, el despecho y la devoción por encima de todas las cosas, por lo que a menudo los amantes de las novelas románticas acababan suicidándose o cometiendo acciones imprudentes por amor.

De allí que se llegara a equiparar la pasión (sufrimiento) con el apasionamiento (deseo), cosa que aún se hace cuando se habla de un “crimen pasional” para referirse a un crimen vinculado a un contexto erótico o amoroso, como el asesinato motivado por los celos.

Por otro lado, hoy en día es común hablar de pasión en términos mucho menos extremos, para referirse a aficiones y actividades que se disfruta mucho realizar. Es así como se puede hablar de alguien “apasionado por el béisbol”, es decir, alguien que disfruta mucho de este deporte, y que es un fanático o un seguidor obsesivo.

Ver además: Enamoramiento

Definición filosófica de “pasión”

En la tradición filosófica occidental, la pasión encarna lo opuesto del intelecto, esto es, los aspectos internos irracionales del ser humano. Estos últimos se consideran propios del componente animal del ser humano, primitivos, básicos y, por lo tanto, vergonzosos, pecaminosos y peligrosos.

En consecuencia, desde un punto de vista filosófico, la pasión es un estado del ser que no depende de la voluntad del individuo, sino que le es impuesto. Por esta razón, “pasión” y “pasivo” son términos históricamente emparentados, pues la persona que sufre una pasión se halla indefenso ante ella, se encuentra reducido a un estado de pasividad, mientras la pasión domina su comportamiento y nubla, por ende, su entendimiento, su razón.

Muchos filósofos se interesaron en el concepto de la pasión, desde tiempos antiguos. En general se pueden discernir dos posturas al respecto en la mayoría de los sistemas éticos: aquellas que profesan el control o dominio del intelecto sobre las pasiones, es decir, de la racionalidad por encima de los sentimientos; y aquellas que proponen una mirada integradora de las pasiones, que no las excluyen del deber ser de la humanidad, sino que encuentran en ellas una forma propia de inteligencia.

Significado bíblico de “pasión”

Una pintura muestra a Jesús junto a la Virgen, durante su suplicio.
En la Biblia, la pasión conserva el significado original, que se refiere al sufrimiento.

Cuando en la Biblia se habla de la pasión, generalmente se lo hace con el sentido original del término, esto es, de sufrimiento. De hecho, la pasión de Cristo es el nombre que recibe el relato de los padecimientos del profeta y mesías Jesús de Nazaret desde el instante en que es traicionado y vendido por uno de sus discípulos, luego apresado y juzgado por las autoridades romanas, y finalmente condenado a la crucifixión.

Este relato es fundamental en el imaginario cristiano y sus representaciones pueden hallarse en las naves de las iglesias católicas, especialmente los episodios del Via Crucis y la crucifixión. Esta reconstrucción se hace a partir de los cuatro evangelios canónicos: Mateo, Marcos, Lucas y Juan, y es interpretada en términos religiosos como el cumplimiento de las profecías hebreas del Antiguo Testamento, lo cual demuestra que en efecto Jesús era el mesías enviado por Dios.

¿Qué significa tener una pasión?

En el sentido más amplio y común del término, tener una pasión es sinónimo de tener una afición, esto es, de ser un apasionado por algo. Este uso contemporáneo del término “pasión” está despojado de su cuota original de sufrimientos, y más bien se utiliza como sinónimo de “gusto”, “devoción”, “obsesión” o “fanatismo”.

En este sentido, son ejemplos de pasiones comunes:

  • El deporte. Los apasionados del deporte invierten mucho tiempo de sus vidas en ver juegos por televisión y leer sobre los resultados en la prensa, así como asistir a los juegos de sus equipos predilectos. Estos apasionados pueden o no practicar el deporte de manera amateur, pero en general saben mucho al respecto y lo asumen como un asunto personal, de vital importancia en sus vidas.
  • El cine. Los apasionados del cine son aquellos que se dedican a ver película tras película, sin ser demasiado selectivos en materia de géneros y autores, ya que su devoción es hacia el medio cinematográfico, en general. Esto no quiere decir que no tengan directores y actores favoritos, pero normalmente saben tanto del cine que les gusta como del que no.
  • La lectura. Los apasionados de la lectura son verdaderos bibliófilos, que compran y acumulan libros e invierten buena parte de sus días en leer. Por lo tanto, conocen muchos autores, están al día en materia de novedades y a menudo intentan ellos mismos escribir. De hecho, es raro el caso de un escritor que no sea un verdadero apasionado por la lectura.
  • La arquitectura. Los apasionados de la arquitectura son grandes admiradores de edificios y obras públicas, y suelen ser coleccionistas de libros al respecto. Normalmente son capaces de reconocer estilos arquitectónicos con tan solo mirar un edificio, e incluso reconocer obras de arquitectos famosos, ya sea que las hayan visitado en persona o no.
  • La jardinería. Los apasionados de la jardinería son personas que hacen del cultivo de plantas ornamentales una actividad importante en sus vidas. Suelen hacer extensas investigaciones sobre tipos de suelos, semillas, abonos y técnicas de riego, sin que esto implique que desean dedicarse a la agricultura. Simplemente les entusiasma mucho tener un extenso y hermoso jardín.

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Referencias

¿Cómo citar?

"Pasión". Autor: Equipo editorial, Etecé. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/pasion/. Última edición: 6 de febrero de 2023. Consultado: 29 de febrero de 2024

Sobre el autor

Última edición: 6 febrero, 2023

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