Inducción

Te explicamos qué es la inducción en el campo de la lógica y la filosofía, en el ámbito académico o laboral, en la física y más.

Un policía puede deducir el estado de un conductor a partir de ciertas pruebas.
La inducción permite llegar a conclusiones sensatas, aunque sin certeza absoluta.

¿Qué es la inducción?

En términos generales, la inducción es el mecanismo o procedimiento lógico por el cual se lleva a alguien a tener ciertas ideas o a establecer ciertas conclusiones, sin que tenga en esto una plena certeza o convencimiento. Se trata de una palabra proveniente del latín inductio, compuesta a su vez por las voces in- (“hacia adentro”) y ducere (“guiar” o “conducir”).

Así, por ejemplo, cuando se dice que la actitud de alguien “induce a sospecha” o “induce a desconfianza”, se está afirmando que dicha actitud sugiere o invita a sospechar o desconfiar de la persona, sin que exista evidencia tangible que respalde las sospechas o la desconfianza. Por otro lado, es posible afirmar que una cosa “indujo” a otra, queriendo decir que la primera causó la segunda, esto es, la motivó o la produjo, por ejemplo: “La contaminación del agua indujo al crecimiento desordenado de las bacterias”.

La palabra inducción puede ser empleada en diferentes contextos, siempre con un sentido similar al de sugerir, conducir el pensamiento o, en el habla común y corriente, como sinónimo de obtener conclusiones, esto es, de inferir o deducir. En un sentido técnico, sin embargo, no se deben manejar estos términos como sinónimos: la inducción y la deducción son, de hecho, procedimientos lógicos contrarios, pues la inducción parte de premisas específicas para obtener conclusiones generales, mientras que la deducción parte de premisas generales para obtener conclusiones específicas.

Ver además: Método inductivo

El razonamiento inductivo

En el campo de la lógica y la filosofía, la inducción o razonamiento inductivo es un método de razonamiento lógico capaz de obtener conclusiones generales a partir de premisas particulares, siempre que estas últimas sugieran o sostengan la conclusión, sin llegar nunca a garantizarla. En este sentido, la inducción se distingue de la deducción o razonamiento deductivo, cuyas premisas generales permiten afirmar una conclusión particular.

Así, por ejemplo, partiendo de la premisa de que hasta ahora no se ha descubierto ninguna forma de vida ajena a la Tierra, es posible sugerir que la vida no existe fuera de esta. No es posible afirmarlo con certeza, ya que se trata de una forma de extrapolación lógica. El pensamiento inductivo es muy importante para las ciencias y la creatividad, ya que permite hacer elucubraciones sensatas y lógicas que luego deben someterse a comprobación.

Inducción académica o laboral

A menudo se utiliza el término “inducción” en un contexto social o profesional, para hacer referencia a un proceso formativo o de preparación, previo al desempeño del trabajo. Se llama “procesos de inducción” o “etapas de inducción” a los períodos de prueba en los que se introduce o explica al nuevo trabajador o al nuevo estudiante lo que se espera de él.

Por ejemplo, en una empresa se brinda a los trabajadores recién contratados un lapso mínimo de inducción en el que se les detalla cómo deben trabajar. Este breve periodo de formación suele estar guiado por trabajadores expertos o experimentados, y tiene como propósito minimizar los errores posibles y organizar y acelerar la curva de aprendizaje del trabajador recién contratado.

Inducción electromagnética

Una cocina eléctrica funciona por inducción.
La inducción electromagnética sirve para generar energía calórica en hornos y cocinas.

En el campo de la física, la inducción se entiende en el contexto de las fuerzas del magnetismo y la electricidad, es decir, la inducción electromagnética. Este fenómeno físico consiste en la generación de una fuerza electromotriz (tensión) en un cuerpo o un medio expuesto a un campo electromagnético no uniforme, lo cual conduce a una transferencia de energía (o sea, corriente inducida).

La inducción electromagnética se emplea en generadores y motores para producir electricidad, gracias a la aplicación de la Ley de Faraday, o bien para generar energía calórica en hornos y cocinas de inducción.

Más en: Electromagnetismo

Otros usos del término “inducción”

Además de los detallados anteriormente, el término “inducción” cuenta con los siguientes usos específicos:

  • En el campo de la medicina, específicamente de la obstetricia, se habla de “inducir al parto” para referirse a la aplicación de medicamentos o procedimientos que den inicio a la labor de parto en una mujer embarazada.
  • En el campo de la medicina y la psicología, se habla de “inducir al sueño” para referirse a la acción de fármacos y sustancias capaces de producir el sueño, o sea, de relajar y adormecer al paciente.
  • En la jerga jurídica, se habla de un “error inducido” para referirse a la influencia de elementos o actores externos en un proceso legal, de modo tal que afectan el resultado y violentan la transparencia y confiabilidad del veredicto.

Sigue con: Argumentos deductivos e inductivos

Referencias

¿Cómo citar?

"Inducción". Autor: Equipo editorial, Etecé. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/induccion/. Última edición: 6 de febrero de 2023. Consultado: 28 mayo, 2024

Sobre el autor

Última edición: 6 febrero, 2023

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