Concepto de
Polea

Te explicamos qué es una polea, su historia, para qué sirve y sus diferentes usos. Además, los tipos de poleas y sus características.

Polea
Una polea transmite fuerza y actúa como un mecanismo de tracción.

¿Qué es una polea?

Se conoce como polea a una máquina simple diseñada para transmitir fuerza y operar como un mecanismo de tracción, reduciendo la cantidad de fuerza necesaria para mover o suspender en el aire un peso. Consiste en una rueda que gira sobre un eje central, y provista de un canal en su periferia por donde pasa una cuerda.

La polea puede definirse además como el punto de apoyo de una cuerda que se mueve en torno a él sin darle una vuelta completa; tal es la definición del científico francés Hatón de la Goupillière. Así, en uno de los extremos de dicha cuerda actúa una resistencia o peso, mientras en la otra una potencia o fuerza.

El uso de poleas es muy frecuente en los ámbitos de la construcción, la carga o descarga de vehículos y muchos otros, en los que se requiere de un aparejo para movilizar grandes pesos con una fuerza considerablemente menor.

Por ejemplo, el mecanismo diseñado para extraer agua de un pozo profundo, tan común en películas y el imaginario medieval, consistía en un cubo atado a una cuerda que pasa a través de una polea. Así, al tirar del extremo libre, se puede hacer subir el cubo lleno de agua (y considerablemente pesado) hasta el borde del pozo.

  1. Historia

No se sabe demasiado respecto a la invención de la polea. La única nota al respecto que hay en la literatura histórica acusa como su inventor a Arquímedes, aunque bien podría haber sido apenas un estudioso y entusiasta de su uso.

Plutarco cuenta en su libro Vidas paralelas (100 a.C.) que el griego Arquímedes afirmó al Rey de Siracusa, Hierón, a quien unía un lazo de amistad, que dada una fuerza y un punto de apoyo, podría moverse cualquier peso, incluso el de una Tierra entera. A lo que su amigo demandó una demostración práctica: llenó de cargamento y pasajeros un barco de la armada real y le pidió al filósofo que lo moviera a un dique seco.

Luego de diseñar el sistema de poleas adecuado, Arquímedes se sentó a cierta distancia y tiró casi sin esfuerzo de una cuerda, haciendo que el barco se elevara y se moviera tan establemente, que parecía aún permanecer en el agua.

  1. Tipos de polea

polea
Según el número de poleas, pueden ser simples o combinadas.

Existen dos formas de clasificación de las poleas:

  • Según su desplazamiento. Puede hablarse de poleas fijas cuando se hallan suspendidas de un punto fijo; o móviles cuando se trata de un conjunto de dos poleas: una fija y otra móvil.
  • Según su número. Dependiendo de si se trata de una sola polea actuando sola o de un conjunto interconectado de ellas, podremos hablar de poleas simples o de poleas combinadas o compuestas, respectivamente.
  1. Partes de una polea

Toda polea se compone de cuatro partes fundamentales:

  • Eje. La porción fija en torno a la cual se inserta o se suspende la polea y que permite su giro libre. Se trata de la parte inmóvil y central.
  • Llanta. Zona externa de la polea, en donde se halla la garganta por donde pasa la cuerda.
  • Cuerpo. Se llama así la parte media de la polea, entre el cubo y la llanta, diseñada para girar ante la acción de la fuerza, provista de brazos o nervios para facilitar su movimiento.
  • Cubo. Es la parte interna de la polea, se trata del agujero cilíndrico al que se acopla el eje.

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Enciclopedia de Conceptos (2018). "Polea". Recuperado de: https://concepto.de/polea/


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Citado Enciclopédico: Equipo de Redacción de Concepto.de, 2018,09. Concepto de Polea. Editorial Concepto.de (Enciclopedia online). Argentina.