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Concepto de Fracaso


El término fracaso procede del latín fracassare, que se traduce como destrozar, romper, partir. Éste, a su vez, hace referencia a la frustración que se obtiene debido a un resultado adverso en una pretensión o un proyecto.

Como ya hemos mencionado, la palabra fracaso denota un deseo o proyecto que no se cumple, que se rompe o parte, y esto nos remite al hombre que se ve afectado por una ruptura, que su yo queda maltrecho por la frustración de una expectativa.

De lo antes dicho, nacen tres connotaciones: una misión o proyecto (tarea asignada a futuro) que el presente trunca de modo violento, implicando una fracción en la continuidad de lo que se esperaba de la acción. Por otra parte, el término nos sugiere, a la vez, la idea de una finalidad que hay que alcanzar, y la de un sujeto que tal vez no sea consciente de sus propias potencialidades. El hombre es un ser teleonómico y, como tal, puede ser juzgado por el cumplimiento o defección de sus proyectos, de sus expectativas.

El hombre, por definición, es un ser desfondado, un ser con aspiraciones infinitas; sin embargo, fundamenta sus pretensiones sobre la nada y se encuentra amenazado de muerte desde el nacimiento, de enfermedad y dolor todos los días de su vida. El sufrimiento es un perfecto síntoma de fracaso. El problema del sufrimiento, por tanto del fracaso, es sin duda sacarle provecho, encontrarle sentido. Como sugiere Esquilo: “Sufrir instruye al hombre”, en el sentido de que recuerda al hombre, siempre inclinado a olvidar, su condición de mortal.

Algunos tipos de fracasos frecuentes

Dentro de lo que es la denominación de fracaso, tenemos que subrayar la existencia de una clase muy específica de él que en la actualidad se ha convertido en protagonista. Se trata del llamado fracaso escolar, que es aquel que una persona en cuestión experimenta cuando no consigue el título por el que se encontraba formándose y estudiando. Los altos índices de fracaso escolar en algunas partes del mundo llevaron a analizar este fenómeno y así se han establecido tres posibles causas:

  • falta de motivación del alumno,
  • problemas en el aprendizaje a los que no se les ofrece ayuda,
  • situaciones complejas en el ámbito social del alumno en particular.
Fracaso

(El fracaso se da en diferentes ámbitos)

Cuestiones económicas y laborales. Éstas lo que hacen es mostrar que se puede conseguir un empleo sin necesidad de adquirir un título y es lo que lleva a muchos jóvenes a olvidarse de los estudios y a centrarse en empezar a trabajar y tener dinero.

Así el fracaso puede darse en cualquier aspecto de la vida, trabajo, estudios, relaciones, proyectos a futuro, etc.

Aspecto psicológico del fracaso

En la sociedad actual, el estímulo permanente de la competitividad genera que el fracaso sea visto como un estigma. Los “ganadores” son encumbrados e idolatrados, mientras que los “perdedores” son mal vistos y obligados a pagar por sus fracasos.

Según los psicólogos, la familia, la escuela y los medios de comunicación deberían enseñar a las personas a asumir derrotas y diferir los fracasos sin traumas. Es que, en caso contrario, los fracasos perjudican a la capacidad de reacción y afectan al bienestar personal.

El rechazo social al fracaso promueve un mecanismo defensivo en la gente, que la lleva a no reconocer los fallos y las limitaciones personales. El hecho de cometer errores y no responsabilizarse por ellos constituye una incapacidad humana.

Dado que el sentimiento de fracaso suele producirse ante objetivos inalcanzables, los psicólogos recomiendan establecer metas coherentes para evitar la frustración y no vivir una situación de mucho estrés frente a las dificultades.

Conclusión sobre el fracaso

El personalismo suscribe esta necesidad de confrontación con el rostro del otro como condición de ser persona, como un compromiso existencial en proceso, en lugar de la alienación, la mitificación o el conformismo ante el fracaso, como la solución fácil e inmediata.

El fracaso es, por lo tanto, un suceso lastimoso, inopinado y funesto, que se da de un proyecto del futuro deseado que no se cumple. Para poder evitar el fracaso, dentro de lo posible, se debe sistematizar e idear un plan para realizar el proyecto deseado, comenzando con expectativas bajas más alcanzables hasta poder lograr con éxito lo deseado.


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