Inicio >Sociedad> Plusvalía

Concepto de Plusvalía


La plusvalía es uno de los conceptos claves dentro de la teoría marxista. Tuvo una fuerte influencia para toda la economía posterior, siendo uno de los puntos claves para explicar la explotación y el proceso de acumulación propio del sistema capitalista.

La plusvalía se define como “el excedente no remunerado al trabajador por su trabajo realizado”. Ahora bien, esta fórmula puede resultar un tanto vacía si no se tienen en cuenta ciertos conceptos esenciales en la teoría marxista. Entre ellos se destacan el concepto de “valor de uso” y “valor de cambio”, además del de “mercancía”. Para esto, haremos un pequeño resumen de la teoría marxista para entender mejor el concepto de plusvalía.

Karl Marx revolucionó casi todos los ámbitos dentro de los cuales trabajó. Tanto la economía como la política e incluso la filosofía sufrieron un punto de inflexión luego de las ideas introducidas por este pensador, junto a su compañero Engels. Sin embargo, debemos considerar la obra de Marx como una totalidad, ya que toda su teoría está destinada a la toma de consciencia del proletariado, ya que la escisión de la teoría con la práctica es uno de los puntos más criticados por la teoría marxista.

En su análisis de la sociedad capitalista, Marx entiende que su origen se debe principalmente a la aparición privada. Luego de la liberación de las comunas y el comercio con Medio Oriente, la burguesía hace su aparición en la historia. Esta nueva clase social eran hombres libres que acumularon grandes porciones de tierra y propiedades, mientras que un grueso de la población se vio despojada de sus tierras y en posesión tan sólo de sus fuerzas de trabajo. Esto generó un nuevo panorama, totalmente novedoso por primera vez en la historia. Ya no eran los terratenientes (aunque todavía conservaban parte de su poder), sino hombres libres con los medios de producción (primero la tierra, luego la fábrica) que se enfrentaban a un gran masa de desposeídos.

Plusvalía

(Plusvalía)

La teoría liberal entiende que dos hombres se encuentran en el mercado para intercambiar bienes, pero lo curioso de la sociedad capitalista es que la fuerza de trabajo se presenta como una mercancía más. Esto es una parte de lo que se conoce como “fetichismo de la mercancía”, donde el carácter real del trabajo se presenta como un objeto más en el mercado, mientras que las mercancías se presentan “objetivizadas”, es decir, despojadas de su carácter histórico, no como el resultado del accionar de los hombres, sino como objetos en sí.

Como vimos, tenemos personas que poseen los medios de producción y otros que sólo poseen su fuerza de trabajo. Esto genera la división de clases conocida como burgueses y proletarios. La burguesía utiliza al proletariado, pagándole un salario básico suficiente para su subsistencia para que trabaje dentro del sistema productivo. El trabajador se presenta “alienado” (retomando este concepto que Marx usa de Hegel) o separado de los medios de producción, y se ve forzado a vender su fuerza de trabajo. Como vemos, el proletariado necesita del burgués para subsistir, ya que no posee los medios para subsistir por sí solo.

Una vez dentro del engranaje de producción, el burgués contrata a un trabajador por una determinada cantidad de horas. Ahora bien, esto no tiene nada que ver con la cantidad de riqueza producida por el trabajador. Por ejemplo, un trabajador cobra un salario mínimo por ocho horas, mientras que lo producido seguramente exceda esa cantidad. Ese excedente producido se conoce como plusvalía. Es una de las piezas centrales dentro del capitalismo, ya que al apropiarse de esto el capitalista lo reinvierte en el proceso productivo, ya sea en nueva maquinaria o contratando nuevos trabajadores. Como vemos, cuanto más rico es un capitalista, más pobre es el trabajador. Esto se acentúa aún más cuanto más se extiende la jornada laboral.

Valor de uso y valor de cambio

Esta relación del trabajador asalariado con el sistema capitalista, puede ser pensada en términos de valor de uso y valor de cambio.

  • Entendemos por valor de uso a aquel valor que hace referencia a la capacidad de satisfacer una necesidad, independientemente de su valor económico.
  • Por su parte, el valor de cambio refiere al valor que obtiene un determinado producto en el mercado, independientemente de su capacidad de satisfacer una necesidad (ya sea algo material como comer, o algo relacionado a lo intelectual o espiritual, como puede ser un espectáculo, por ejemplo).

Como dijimos anteriormente, lo novedoso del modo de producción capitalista es su capacidad de volver el trabajo un valor de cambio, una mercancía que obtiene un precio en el proceso de intercambio en el mercado. Pero esta mercancía es diferente a todo el resto, porque es la única mercancía que produce valor: es el trabajo solamente quien posee intrínsecamente la capacidad de generar más riquezas.


Conceptos Relacionados:

Derechos Reservados

© Se permite la total o parcial reproducción del contenido, siempre y cuando se reconozca y se enlace a este artículo como la fuente de información utilizada.