Concepto de Oración


Para comprender el concepto de oración debemos hacer referencia a varias características. Comencemos por definir una oración como una palabra o un conjunto de palabras que conforman un todo con sentido lógico.

Las palabras se relacionan entre sí coherentemente, es decir, hay coherencia entre los elementos de una oración. Además, una oración siempre comienza con mayúscula y termina con un punto. En caso de que sea la última oración de un párrafo hablamos de punto y aparte, de lo contrario, es punto y seguido. Al comienzo de un párrafo nuevo se deja un pequeño espacio llamado sangría. Este puede contener una o más oraciones indistintamente.

Oración

(El sujeto y el predicado en la oración.)

La sintaxis de la oración

La oración, desde el punto de vista lingüístico, es la unidad menor de contenido y además, tiene autonomía sintáctica. Cuando analizamos sintácticamente una oración partimos del punto de referencia de dos partes principales que la constituyen: el sujeto y el predicado. Sin embargo, existen oraciones que no poseen ni sujeto ni predicado. A estas se las denomina unimembre mientras que a las que sí podemos separar en sujeto y predicado se las llama bimembres. Las oraciones unimembres más comunes son las referentes al clima, como por ejemplo cuando decimos “Está lloviendo”.

Cuando una oración es divisible en sujeto y predicado tenemos dentro de cada miembro una o más palabras que se destacan. A estas palabras las denominamos núcleos y corresponden a un verbo conjugado en el caso del predicado verbal y un sustantivo (construcción sustantiva o palabra que cumpla la función del sustantivo) o pronombre personal en el caso del sujeto. En torno a los núcleos se acomodarán los modificadores en el caso del sustantivo y los complementos en caso del verbo conjugado.

Debemos tener en cuenta que las oraciones no son siempre simples. Existen oraciones compuestas en las que un conector une dos o más proposiciones en el mismo nivel sintáctico. Pero además existen oraciones subordinadas (complejas) en las que la segunda proposición se une a la principal mediante un pronombre relativo (“que”, por ejemplo). La proposición incluida en la principal cumple la función de una palabra que puede ser un sustantivo, un adjetivo o un adverbio.



De acuerdo con la forma verbal, una oración puede ser activa o pasiva. En el primer caso es el sujeto quien realiza la acción del verbo, por eso es un sujeto activo, mientras que en la voz pasiva el sujeto no lleva a cabo la acción del verbo sino que la recibe de manera pasiva. El sujeto pasa a llamarse complemento agente, pero puede ser omitido ya que lo que importa en la voz pasiva es el hecho en sí y no quien lo ha realizado.

La oración en la comunicación

De acuerdo con la forma en que el hablante usa el lenguaje podemos identificar distintos tipos de oraciones. A saber, una oración es enunciativa cuando el hablante emite un enunciado acerca de algo, puede ser afirmativa o negativa, una oración desiderativa cuando el hablante expresa un deseo, interrogativa o exclamativa cuando pregunta o exclama algo y, finalmente, imperativa, cuando da una orden, ruega o prohíbe.

La oración en otros ámbitos

Finalmente, debemos mencionar otra acepción de la palabra. Oración también es, en religión, rezar u orar, es decir, comunicarse con Dios, con los santos, con los ángeles, etcétera. También se utilizan oraciones en homenaje a los símbolos patrios en una ceremonia.


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