Concepto de neoliberalismo

El concepto neoliberalismo es el nombre con el que llama a un modelo económico pero también político, correspondiente a una serie de autores y de gobiernos que tomaron en el siglo XX las ideas liberales y las reinterpretaron, allá por la década del 1970 y 1980 en adelante.

Las ideas esenciales del primer liberalismo aparecieron a fines del siglo XVIII, por parte de John Locke, David Hume y Adam Smith, entre muchos otros. Este último postuló las ideas económicas liberales, que se paraban en una economía librada a las leyes naturales del mercado, sin intervenciones de ningún modo. La faceta política del liberalismo fue la principal cuestionadora de las históricas monarquías absolutas que reinaban en países de Europa, siendo las primeras en otorgarle libertades a sectores históricamente oprimidos. La llegada del liberalismo político se hizo en muchos casos a partir de revoluciones, que lograron dejar atrás privilegios abismales que tenían algunas clases, como la monarquía o el clero.

El capitalismo liberal fue consolidándose por todo el mundo, hasta que en la primera parte del siglo XX tuvo su primera gran crisis. La ‘gran depresión’ como se la llamó, dejó en varios países del mundo consecuencias terribles en el ámbito social pero también desde una perspectiva económica: entraron en cuestionamiento todas esas ideas liberales. La figura de Keynes se transformó en primordial, ya que pregonaba un capitalismo pero con una intervención del Estado, actuando de forma anti-cíclica para que la economía no traiga sus efectos críticos para la sociedad. Las políticas keynesianas fueron conocidas como ‘estado de bienestar’, y la calidad de vida de las personas aumentaba gracias a la intervención del Estado. El neoliberalismo retomó el reclamo por la no intervención del estado, pero ya no enfrentándose a un Estado monárquico absolutista, sino frente a ese Estado benefactor.

Durante el tiempo de la ‘guerra fría’, el capitalismo internacional se vio severamente amenazado por el comunismo que se ofrecía desde la Unión Soviética. Esa disputa se expresó en la forma de una ‘competencia’, en la que una de las facetas era la calidad de vida de las personas. Justamente por esto fue que en los países capitalistas se aplicaron las políticas intervencionistas, ya que no se podía dejar librado al mercado el bienestar de los individuos. La ‘crisis del petróleo’ a la que el Estado de bienestar no pudo afrontar de forma efectiva, pero principalmente la caída de la URSS, dieron lugar a que el capitalismo se reformule: llegó el turno del predominio neoliberal.

Las presidencias de Ronald Reagan, en Estados Unidos, y Margaret Thatcher, en el Reino Unido, retomaron las ideas que atribuyen todos los males que un país puede tener a la intervención de los Estados. Tomaron las ideas de la Escuela de Chicago (Milton Friedman) y la Escuela de Friburgo (Friedrich Hayek). Se proponían eliminar todos los roles del Estado en la economía, incluyendo los instrumentos de política social, y los objetivos de pleno empleo (las ideas económicas neoliberales, llamadas neoclásicas, consideran la existencia de una tasa natural de desempleo). Las políticas que recomendaron para todos los países fueron las siguientes:

· Reducir la emisión monetaria por parte del Estado, teniendo como principal voluntad el hecho de que no crezca la inflación.

· Disminuir todos los impuestos, con las correspondientes disminuciones de las acciones del Estado con ese dinero.

· Liberalización del comercio y de la inversión, así como la eliminación de las barreras proteccionistas.

· Privatización de las empresas que estaban bajo control del Estado.

Aunque tengan el mismo espíritu, estas acciones distan bastante de aquel primer liberalismo, y las consecuencias que tuvieron fueron bastante previsibles. El neoliberalismo no propone forma de evitar el surgimiento de monopolios y corporaciones. Al perder funciones los Estados, las decisiones que antes tomaban no dejaron de tomarse sino que pasaron a ser tomadas por esos grupos.

Con el correr de los años, el neoliberalismo se extendió por el mundo, consolidándose como –salvo excepciones- el modelo único, que como pregonaba la pseudo-eliminación de los Estados, casi generaría un país único. A eso se llamó globalización, y explica como en la actualidad los patrones culturales que se consumen en todo el mundo son los que provienen de unos pocos países, mientras que las identidades culturales nacionales están en retroceso.


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