Concepto de límite

El concepto límite proviene del idioma latín, en el que significa ‘borde’.

En primer lugar, conviene referirse a su concepción geográfica, que lo entiende como la línea real o imaginaria que separa a dos territorios contiguos. Pueden estar demarcados a través de convenciones políticas establecidas entre las autoridades de dichos territorios, o puede fijarse de modo coincidente con un accidente geográfico natural, como un río, un mar o una cordillera.

Sobre la base de los límites fijados de común acuerdo los Estados vecinos acuerdan claramente las competencias (políticas, militares, económicas, etc.) de cada uno. Si no se respetaran correctamente, podría existir un conflicto entre países.

En el caso de la convivencia entre los habitantes de esos lugares, aparece un nuevo concepto, que es el de ‘frontera’, con el que suele confundirse el de límite. Mientras que el límite es una línea en muchos casos imaginaria, la frontera es un punto concreto que separa formalmente a dos países o espacios internacionales. Normalmente a través de las fronteras se ingresa a los países y se egresa de ellos, tras exhibir la documentación exigida por las autoridades pertinentes en cada caso. 

Además de esa acepción geográfica, la palabra límite hace referencia a la condición de extremo (de  fuerza física o de tiempo, por ejemplo), que no es posible sobrepasar. Las personas muchas veces atraviesan situaciones que desgastan sus fuerzas físicas o psicológicas, por lo que no podrán extenderse infinitamente. Cada uno sabe dónde están sus límites en ese aspecto. En los ámbitos contractuales, por ejemplo, cuando está llegando el fin del plazo acordado, se considera que se está ante un límite. En los casos de peligro extremo, en los que hay una gran incertidumbre sobre lo que ocurrirá, o que debe tomarse una decisión que puede acarrear graves consecuencias, puede decirse que se está ante una situación límite.

Cuando se trata de la convivencia entre personas (especialmente de adultos con niños), el término se usa para designar a las restricciones que se deben establecer para que el niño aprenda a desenvolverse según las normas sociales imperantes. Para la psicología, se trata de represiones que tienen las personas hacia su interior por alguna causa impuesta o personal. Es por eso que cuando se dice que alguien, por ejemplo, ‘no tiene límites’, se está diciendo que no se rige por las normas de convivencia que –se supone– nos sirven a todos. Esa persona las ignora y eventualmente se atiene a loas consecuencias jurídicas y sociales que de eso se derivan.

En  la ciencia de las matemáticas, la palabra se usa en el análisis de sucesiones y ecuaciones para hacer referencia a su comportamiento de aproximación infinitesimal  sin alcanzar un punto.

Del término límite se derivan numerosas expresiones y construcciones que usamos a diario. Así, por ejemplo, en el ámbito del comercio se habla de sociedad de responsabilidad limitada (SRL) o sociedad limitada (SL) para referirse al tipo de sociedad mercantil compuesta por un número limitado de socios que participan de igual valor y en la cual la responsabilidad está limitada al capital aportado. En el ámbito de la publicidad, oímos hablar de promociones por tiempo limitado (o, menos frecuentemente, por tiempo ilimitado); en cuestiones de producción se habla de factores limitantes, y también de limitaciones para realizar diversas tareas.


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