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Concepto de Hábeas corpus


El hábeas corpus asegura, jurídicamente, que los detenidos se enfrenten a procesos justos, que respeten sus derechos básicos como personas, sólo por estar vivos y ser seres humanos. Etimológicamente, proviene del latín habeas corpus, que significa, en pocas palabras, cuerpo libre.

Etimológicamente, el término hábeas corpus proviene de la conjunción habeas corpus que, originalmente, significa “que tengas cuerpo”. Para una mejor traducción, la frase latina hábeas corpus se completa con “ad subiiciendum”, que finalmente se traduce como “que tengas tu cuerpo para exponer”. Al español, en la alfabetización internacional, se le iguala como “cuerpo presente”.

Hábeas corpus

(El Hábeas corpus protege los derechos de los acusados y detenidos.)

El hábeas corpus describe una figura jurídica que se basa en preservar los derechos básicos de las personas, a la hora en que éstas se transforman en víctimas o victimarios. Dichos derechos son los de estar vivos y estar conscientes, y que garantiza precisamente el derecho de ser escuchados por los jueces -encargados de impartir justicia- y poder saber cuál es la acusación que pesa sobre sus hombros. Entonces, una vez demorado, el detenido tiene la posibilidad de presentarse ante un juez -todo en un determinado tiempo pautado-, quien puede decidir que no hay motivos suficientes para el arresto y por lo tanto, sea puesto en libertad.

Origen y referencias históricas del hábeas corpus

Si bien la base del hábeas corpus es desconocida totalmente y sólo se refiere su origen debido al lenguaje utilizado para describirlo; las primeras anotaciones de las que se tiene conocimiento están dentro del Derecho Romano, allá por la época de los Pretores. En esta época se conocía con el nombre de interdicto, y que era utilizado para proteger la libertad personal para que ninguna persona libre fuera detenida.

La figura de “persona libre” incluía a cualquier hombre o mujer de cualquier edad. Inclusive con esta figura del interdicto se regulaba el principio de esclavitud: si cualquier persona intentaba convertir a las personas en esclavos sin motivos legales, el interdicto legislaba devolviéndoles su libertad.

Poco a poco la figura del hábeas corpus se conoció en Inglaterra, luego de la firma de la Carta Magna, sancionada en 1215 por el Rey Juan I. Y fue por primera vez utilizada contra una autoridad en el año 1305, cuando se le ordenó al Rey Eduardo I de Inglaterra que explicara por qué la libertad de un sujeto era restringida o regulada. Algunos cientos de años más tarde, en 1679, se convirtió en Ley la figura del hábeas corpus, que establecía la forma de evitar injusticias cometidas por los señores feudales hacia sus súbditos o personas de clases sociales inferiores.

En España, la primera referencia histórica a la que se tiene acceso es el recurso de manifestación de personas, sancionada por la Justicia de Aragón en el año 1428, que consistía en poder solicitar ante el juez que una persona fuera excarcelada para evitar su tortura.

Hábeas corpus en el mundo

Si bien cada país lógicamente posee leyes que regulan la utilización del hábeas corpus dentro del sistema de justicia, hay una necesidad defendida por la mayoría de las organizaciones que promocionan, entre otras cosas, la igualdad de derechos; por lo tanto, se promueve la exigencia de acceder al hábeas corpus mundial, que tiene jurisdicción en todos los territorios y en todas las naciones del planeta.

Para que estas disposiciones se lleven a cabo es necesario que exista un tribunal internacional que custodie el cumplimiento y que tenga como fin garantizar los derechos ante las detenciones ilegales. Por estas tareas podemos reconocer organizaciones tales como Amnistía Internacional o Human Rights Watch, ambas encargadas de priorizar la correcta legislación de los derechos humanos.

Hábeas corpus y hábeas data

Si bien definimos el concepto de hábeas corpus, es necesario definir el hábeas data, para diferenciarlo y así facilitar su comprensión. Etimológicamente hablando, el hábeas data es una frase latina que se traduce al español como tener datos presentes.

Hablamos de hábeas data cuando una acción de jurisdicción que indica que cualquier persona incluida dentro de un registro o banco de datos informáticos, por ejemplo, puede darse a conocer, dándose dicha información ante los tribunales que así lo precisen. Así también, el recurso del hábeas data regula el derecho al olvido, es decir, la eliminación de la información personal luego de que haya sido utilizada. Así también como de corroborar la información o actualizarla.

La reglamentación del hábeas data es un poco más compleja que la del hábeas corpus, pero como referencia más próxima de la ley que protege nuestros datos personales a nivel internacional, tenemos como ejemplos el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Pacto de San José de Costa Rica y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, tanto del hombre como del ciudadano.

Por lo tanto, el derecho al acceso a la información que, por razones de sentido común, sea pública, forma parte del derecho a la información propiamente dicha. Este derecho se basa en los principios democráticos de: libertad de información, divisibilidad de la información, publicidad máxima, ausencia de exigencias, principio de no discriminación, responsabilidad para ser juzgados, acceso a la información de forma gratuita y fomenta que los impedimentos para acceder a la información sean eliminados de manera que no obstaculicen el ejercicio de derecho. Sin embargo, este derecho debe ser ejercido con responsabilidad para no caer en los delitos que agreden otros derechos.


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